Rosa Marín, Verónica Rojas y Selina del Rio durante sus actuaciones.

La genial actuación de Selina del Rio de anoche nos ha hecho recordar (y revisitar) las otras dos versiones que hemos visto hasta ahora en Se Llama Copla de “Poema De Mi Soledad”. No es que Selina nos haya recordado a Rosa Marín o a Verónica Rojas, pero esta canción ha tenido tres excelentes versiones en el programa en el que cada una de las tres cantantes se la ha llevado a su terreno, la ha hecho suya y ha reconstruido un tema que es de Gracia Montes, y eso ya es un obstáculo difícil de saltar, pero que ellas supieron superar.

 

Rosa Marín fue la primera y la mas coplera de las tres en su interpretación, algo que se pudo apreciar especialmente en unos estribillos especialmente sentidos, en el que Rosa supo acariciar algunas palabras mientras que otras las rompía e incluso llegaba a los límites de su voz, llorando algunas notas y demostrando que en la Copla no se gargantea porque sí, que los garganteos se deben producir desde dentro, cuando de tu cuerpo lo único que sale es melancolía y tristeza, porque la intensidad a veces no la da una letra desgarrada sino unos arreglos musicales que se interiorizan y hacen entender mejor lo que la letra dice, y Rosa lo supo entender y hacérnoslo llegar. Además, de la versión de Rosa también nos quedamos con la expresión facial y visual de la utrerana, cuya mirada perdida no apuntaba a nadie pero a la vez te hacia imaginar que esos ojos solo miraban a una persona que sabía que estaba siendo observada. Sublime.

 

Lo de Verónica Rojas fue un espectáculo y un derroche de técnica vocal. Habíamos visto mucho de ella hasta entonces, pero en esta actuación vimos nuevos matices, tonos y giros en su voz que nos maravillaron aun mas y nos tuvieron con el video puesto en repeat durante varios días. Hemos de decir que también salía beneficiada porque en 3 años la banda del programa había evolucionado y ampliado sus posibilidades, pero es que Verónica supo imponerse a Josemi y, si os fijáis detenidamente en la actuación, hace todos los “Soledad” que se cantan en la canción completamente distintos, dándoles a cada uno un matiz particular uniendo su magistral voz con una interpretación soberbia y calida. También hemos de destacar los estribillos en los que la Rojas rompió su voz por primera vez en el programa y se alejaba de su tono agudo, llegando a enroquecer en los momentos más intensos de la canción. Si Rosa pudo acercarse a Gracia Montes (o a la Copla) Verónica hizo que Poema de Mi Soledad sonase como una pieza lirica. Prodigiosa.

 

En nuestro análisis de Selina dijimos que la canción pertenecía a esos temas que León y Solano hicieron en la década de 1970 y que deberían haber sido la Copla Nueva (y comercial): un género que mantenía la intensidad de sus letras y de sus arreglos instrumentales musicales pero adaptados a los nuevos tiempos. Muchos conocemos coplas como “Amor Maldito”, “Con Ruedas de Molino”, “Embrujá por tu querer” que no evitaron la caída del genero y el florecimiento de la canción melódica, que apostaba por el organillo, los arreglos kistch (y con poca música en directo) y las letras menos poéticas como fueron el final de los 80 y los 90 de Isabel Pantoja y Rocío Jurado. Pive dijo que fue una pena elegir este camino y lo cierto es que habría sido interesante ver hacia donde iba esa Copla que León y Solano intentaron dejar en herencia.

Y esta parrafada la soltamos precisamente porque a simple vista la versión de Selina no es muy coplera, más bien parecía una balada rockera, de esas que se hacían hace años y que se aprovechaban en los conciertos para que el publico encendiera sus mecheros, pero no por ello el tema quedaba desvirtuado o descontextualizado, ya que la Copla ha sido un genero que ha cuidado la musica igual que lo ha hecho el Rock, y de las fusiones que ha tenido nuestro genero con otros distintos este ha sido de los mas interesantes. Ademas, Selina parecía la mezcla perfecta entre Bonnie Tyler y Mónica Naranjo, una diva desgarrada que no le daba a la canción la tristeza que le impregnaron Rosa y Verónica. Selina hizo un “Poema de mi Soledad” derrotado, de una persona cansada y que mira al pasado con rabia e impotencia,  lo cual se reflejaba en la visceralidad y pasión (incluso ansiedad) de su interpretación. Una versión extremadamente sensible en la que la cantante hizo unas subidas y giros en el estribillo al igual que sus compañeras pero concediéndole menos importancia a las notas finales y trasladando la intensidad a palabras enteras (Algunos “Soledad” han estado mucho mas recreados y pausados que otros). Genial.

 

 

Lo mejor de todo es que las tres se pueden escuchar sin que parezca que son la misma canción y que cada una lo ha hecho a su manera. Ahora preguntamos: ¿Cuál os gusta más?

Nosotros sencillamente no podemos elegir porque ninguna es mejor o peor que la otra.