Rocio y Ana Pilar, las expulsadas de la noche...

Queridos lectores el mundo del espectáculo es jodidamente caprichoso: un dia tienes éxito y estas en la nube, pero cuando menos te lo esperas, fracasas y ya nadie se acuerda de ti. La Quinta Edición de Se Llama Copla tuvo en el sábado pasado el mínimo histórico (13,8%, 326.000 espectadores) de audiencia en una gala, con un porcentaje de share más próximo al del Viernes Noche que a la media de las dos últimas temporadas.

Y es que la cosa no pintaba bien: 4 semanas seguidas sin expulsiones, peleas entre los “peces gordos” del programa a la hora de imponer su criterio (o eso nos hacen ver), y los cuatro mejores concursantes (Jonathan, Álvaro, Selina y Cintia) distanciándose cada vez mas del resto… Es decir, había que hacer algo gordo, liarla parda, generar polémica e inyectar adrenalina en un programa cuyo ritmo se ha ralentizado y a más de uno le costaba llegar hasta el final con tanta polémica telecinquera, publicidad de patrocinadores enlatada, actuaciones repetidas y actuaciones que, todo hay que decirlo, no eran la de otros años.

Lo dicho, hacía falta un revulsivo. Y como estábamos ante una situación excepcional, en vez de uno, tuvimos varios: para empezar dos retantes, María Carmona, cumpliendo los 16 años necesarios para ser concursante, y Fernando Rey, con la melena bien voluminosa para distanciarse lo más posible de Jonathan. Otra novedad era prescindir del previo de la Gala con Juliana López y del Reto de inmunidad para así no empezar con las actuaciones casi a las 11 y media de la noche. Es decir, que la cosa no tardaba tanto en empezar (aunque hayamos finalizado a las 2:15 igualmente).

Agilizado el ritmo del programa, ahora solo faltaba darle una vuelta de tuerca al asunto e ir a lo mejor: la expulsión. Y nada de expulsar a un cualquiera a quien poca gente iba echar de menos, había que hacer algo gordo, inesperado y chocante… Lo han conseguido.

Es aquí donde empezamos realmente con la Crónica del Reto de la Gala 9, o de los dos retos. Quien sabe por qué motivo pero esta noche no era la de JuanFran, esta vez el más votado fue Jonathan Santiago, primera sorpresa y primera sensación de que el guion esta semana iba a pegar un cambio radical. Lo segundo en venir fue Mari Carmen como candidata al reto de los viernesnocheros en vez de Rocío Peláez. Aun así la malagueña fue enviada al reto porque no pudo salvarse por los votos del público. La siguiente sorpresa fue la tercera candidata al reto: Ana Pilar esta semana había resbalado en los votos de la audiencia y se veía obligada a cruzar la pasarela. Ante este panorama, Jonathan salva a Mari Carmen basándose en las actuaciones… por lo que las otras dos concursantes cantarían el reto si o si.

Luis Muñoz apareció en escena para cantar que se habían puesto de acuerdo los dos retantes para hacer la mejor combinación de retos para lograr la doble entrada, y así fue: María Carmona derrotaría a Ana Pilar mientras que Fernando Reynoso superó a Rocío.

Dicho así queda muy frio, pero anoche la tensión se respiraba más que nunca en Caligari: la mayoría de los concursantes descompuestos por una concursante o por otra, Macarena Soto al borde del ataque de nervios, Álvaro Díaz tratando de contenerse, Cristina Serrano desorientada, JuanFran destrozado  o Mari Carmen sin parar de llorar fueron algunos de los planos más repetidos.

Mientras, al otro lado de la pasarela todo era bien distinto: Ana Pilar dijo adiós con una seriedad, elegancia y saber estar de matrícula, aceptando de buena manera haber sido víctima colateral de las necesidades del programa por remontar la audiencia. Hay que decir que la jienense no era la peor ni mucho menos de los que estaban ahí y que otros podrían haber salido, además de que era apasionante ver cómo iba evolucionando semana tras semana… A ver que nos trae María Carmona.

Rocío Peláez vino a completar el frenetismo de la Gala despidiéndose (tras un reto donde los dos quedaron bastante por detras de las dos que cantaron el otro reto) de una manera completamente distinta: acordándose de unos compañeros, de otros no (y echándoles en cara la falta de compañerismo) y espetando un “Sus Muertos Tos” dicho mientras Eva despedía el programa pero que, vaya cosas, se ha oído a la perfección.

Mientras tanto, Pive Amador ha vuelto a ponernos voz diciendo que estaba amargado, que la combinación de retos no era la adecuada y ganándose cada vez más el favor de un público que, a ver cómo ha reaccionado a tantos cambios.

De momento, algo si nos ha quedado claro: tenemos que darle la enhorabuena al señor Ángel, lo que no sabemos es por que exactamente…