Las prisas no son buenas compañeras para casi nada, ni tan siquiera para un mundo en cambio constante como es la televisión. Durante los casting de la Quinta Edición, Pive y compañía se debieron de quedar maravillados con esa niña que venía de Córdoba pero que contaba aún con 15 años, pero algo tuvo que hacer para que un paciente Pive la dejase en la recámara de los suplentes hasta que llegase el día de su decimosexto cumpleaños. Y asi fué: María Carmona cumplía años y un sueño a la vez: el de ser concursante de Se Llama Copla.

Su entrada fue en una gala «movidita» después de 5 semanas sin expulsiones y echando a Ana Pilar, pero su rotundidad en ese reto hacía presagiar que estabamos ante una de las voces que faltaban en esta edición. El problema es que cuanto más rápido se construye una torre menos va a tardar en caer: las puntuaciones del Juradp y del público nunca han acompañado a la benjamina de esta edición, pasando de ser posible candidata a la extinta inmunidad a ser la «presa» de los suplentes. Un camino que se le ha puesto cuesta arriba y que ponen en evidencia el error cometido por el programa: María tenía que haber estado desde la primera gala como concursante o se la debían haber reservado para la hipotética sexta edición, para así tener más rodaje, demostrar lo que vale (porque lo vale) y estar más tranquila en su banquito. En vez de eso, la precocidad y las prisas estan pudiendo con ella y han marcado su camino hasta llegar a la fase final donde, quien sabe, lo mismo las cosas cambian, aunque ya podría ser demasiado tarde…

Y es que por muy buena voz que tenga, María es muy fría en la ejecución, le falta intensidad a la hora de ser dramática o de expresarse y apenas ha tenido tiempo de demostrar una clara evolución (realmente esto último solo han podido «disfrutarlo» los 5 concursantes que quedan de la gala de casting y Macarena Soto) y la gran promesa se ha quedado a medias… Al menos por ahora.

A las puertas de la primera gala de expulsión, y tras haber ganado un reñido último reto antes de ello, María supo remontar la puntuación del jurado con «Me Embrujaste» un clásico entre los clásicos que probablemente quedará como su mejor actuación y que nosotros recordamos hoy aquí:

A Favor: muy buena voz, juventud y presencia escénica a pesar de su estatura.

En Contra: falta de rodaje y de haber podido alternar actuaciones buenas con actuaciones reguleras. Llegó en un momento donde se estaba improvisando todo sobre la marcha y puede que haya sido la victima principal de esa vorágine.

Para nuestra Valoración Inicial de María Carmona, pincha aquí.