¿Qué ha salido tan mal para que Macarena Soto haya tenido la trayectoria que ha tenido en Se Llama Copla? Todos los años al comienzo de cada edición hay algunos retantes que entran con fuerza y se convierten en fijos del programa. Macarena podría haberlo sido, pero desde poco después de entrar en el programa ha estado bailando con la más fea y viendo como sus posibilidades de evolucionar y tener alegrías se iban esfumando.

Si revisamos las galas, Macarena nunca ha sido favorita, tampoco ha estado en los puestos más altos de la votaciones del Jurado y ha ido salvándose de la expulsión porque, para ser sinceros, a la hora de la verdad siempre había alguien que valía menos que ella para cantar el reto. Dicho de otra manera: Macarena vale mucho, tiene una voz de coplera y muy personal, su físico juega a su favor y ha participado en muchos concursos donde ha dejado claro su conocimiento del género. ¿Que ha salido mal?

En sus primeras galas, Macarena tuvo sus mejores noche: tras su primera gala, apuntaba maneras para ser la «tercera» coplera que le faltaba al programa junto a Cintia y Selina. Su prematura inmunidad lo vino a corroborar junto a su actuación de «La Guapa de Gibralfaro». Realmente le daban la nota merecida pero anoche Pive tuvo un detalle de importancia: este año se les inflaba las notas a «los mejores» porque a los concursantes de menor nivel se les había inflado la nota previamente (lógico porque este año las notas han sido excesivamente altas desde el principio). Ese festival de notas altas pillaba a Macarena siempre por medio: realmente le daban la nota merecida, pero eso después no certificaba su nivel ni su valía pues no ocupaba el puesto que le correspondía.

Luego vino «Romance De Zamarrilla» y del injustamente justo se pasó a la infravaloración:  de nada sirvió todo su empeño y buen hacer, pues el jurado la castigó severamente por su decisión en calidad de alumna de la semana (¿No era que podían elegir copla libremente?) y partir de ahí Macarena empezó su camino de despedida pues desde entonces estuvo en todas las galas en las quinielas para la expulsión. Una situación injusta para una concursante que lo ha encontrado todo cuesta arriba y casi sin explicación, simplemente que no la valoraban más de lo que debían. O ese es nuestro parecer, porque Macarena ha merecido un mejor trato, una mejor valoración y mejores notas.

Eso sí antes de decir adios, Macarena tuvo dos oportunidades de, al menos, demostrar por derecho propio que es una de las finalistas: una fue con su buena actuación de «Calandria» y otra con «Ay Torre Torremolinos», canción dedicada a su tierra, grandes momentos en los que, por desgracia, ya se sabía como iba a acabar todo. Y eso porque esta edición se acaba antes, todo está improvisado y al programa se le agota el crédito y la paciencia de los que siempre somos fieles seguidores.

Al igual que la expulsión de María Carmona, la salida de Macarena también simboliza los fallos que esperemos que no se repitan en la hipotética sexta edición.