Este año más de uno va a cruzar la puerta del Salvador en más de una ocasión gracias a que la portada de la Feria de Abril de Sevilla recrea la fachada de aquel edificio para darnos a todos el pase al Real de la Feria. Una muestra de las miles que hay en la estrecha relación entre el incienso y los farolillos, los cirios y volantes, la mantilla y el mantón.

Una muestra más de ello lo tuvimos el pasado jueves día dos de Febrero durante el concurso de noveles del Simof en la que pudimos ver la ya conocida como «Macarena Flamenca» que aquí veis:

Foto: www.deflamenco.com

Dicho modelo era el que cerraba la colección «Hossana In Excelsis» del diseñador Manuel Eslava creando opiniones a favor y en contra y dándole al diseñador la portada de El Correo De Andalucía del viernes día 3. Dejando nuestra visión a un lado, nosotros vamos a dar la impresión que hemos tenido con el planteamiento de esta colección (y agárrense que vienen curvas):

En la web La Sevilla Que No Vemos, Julio Domínguez nos pone antecedente con el despropósito que tuvo un diseñador polaco al utilizar un retrato agujereado de la Macarena para un desfile. Como no era español ni conocía el valor devocional de la imagen (para muchos, las imágenes españolas tienen más de obra artística que lo devocional) vamos a correr un estupido velo, porque malinterpretar la cultura ajena es un deporte practicado a nivel mundial.

El caso de la «Macarena Flamenca» se explica de otra manera: ¿Se ha buscado no dejar indiferente y presentar algo que dé que hablar? Indudablemente. Pero, ¿Por Qué?

La respuesta, señores cofrades, es bastante simple: esta colección es el resultado de la pasión por Semana Santa y Feria. Sí, así de simple. No conocemos muy bien al diseñador ni estamos en su cabeza, pero los diseños hablan y viéndolos intuimos que son obra de una persona que le gusta mucho el tema. Puede que como homenaje haya sido desacertado, pero hay un extenso grupo al que si podría gustar y no son precisamente mujeres….

Lo vemos, lo subimos y lo doblamos: estamos hablando de los mariquitas cofrades. De esos que son «más de vírgenes que de cristos», de los que van a ver como han montado el altar de cultos de turno para criticarlos en el Pasión en Sevilla, del que tiene en su casa una copia de una dolorosa y la viste al gusto, del que es cangrejero, del que es vestidor/camarero/ayudante o aspira a serlo, del que es amigo de bordadores, priostes y demás profesiones afines, del que está peleado con medio grupo joven de su cofradía y se lleva bien con la otra mitad, del que se pone marchas en el coche a destiempo, lleva la cartera sobrada de estampas, del que va en el grupo de acolitos o es pertiguero, del que llena cajas de pétalos de claveles… y que es devoto como el que más y puede llegar a ver esta colección un bonito homenaje a dos de sus pasiones.

Si, estamos hablando de cosas muy generales, pero todos sabéis muy bien a que nos referimos porque es prácticamente imposible ser cofrade y no conocer a uno… Puede ser chocante, que no sea lo correcto y que incluso haya gente que se pregunte como se puede creer en Dios y estar fuera del armario (y no hablemos de los que van de machotes y están eternamente dentro de él), pero eso es harina de otro costal.

Lo que queremos decir es que en Andalucía, hay homosexuales que aparte de cofrade es folclórico-flamenco y que viendo el altar que más de uno tiene en casa, no nos extraña la colección que hemos podido ver. Eso sí, se puede homenajear la sinergia cofrade-ferianta con algo más de sutilidad y ser menos explícito, una cosa es inspirarse y otra muy distinta quedarse a medias (lo de la Peineta-Potencia ha sido imposible). Creemos, sencillamente, que ha habido un buen planteamiento y mejores intenciones pero que el resultado final no ha sido el adecuado.