Mila, Álvaro y Patricia saludan al final del concierto.

El pasado sábado pudimos disfrutar en Lebrija de las voces Mila Balsera, Patricia Del Río y Álvaro Hernández en un concierto celebrado en el Teatro Juan Bernabé de la localidad sevillana. Conocidos también como «La Copla En Directo», el trío de ex concursantes nos deleitaron con un espectáculo donde todo el protagonismo quedaba para ellos ya que el acompañamiento musical se reducía a un piano para determinados temas y a la música pregrabada para otros. Una opción que es la que es a la que casi todos los copleros están recurriendo (con los tiempos que corren son muy pocos los que pueden cantar con una banda) pero que hubo gente entre el público a los que les chirriaba la combinación teatro-orquesta ausente. Aunque no nos extrañase a algunos, si es cierto que hubo momentos que el escenario se veía vacío y un detalle por parte del propio teatro habría sido haberlo acotado o no haberlo dejado tan amplio.

Dejando a un lado los detallesmás técnicos, el concierto comenzó con una coral de «La Copla En Mi Voz» un clásico ya del genero, cantado en la gran mayoría de citas copleras que tenemos a lo largo del año y que, aunque a nosotros ya nos canse, es un buen y acertado comienzo.

El primer bloque de actuaciones en solitario lo abriría Álvaro Hernández versionando «A Ciegas» acompañado del piano, dándole un toque lírico e intimista, acercándolo a Miguel Poveda, sin aflamencar la voz y manteniéndose en esa delgada línea entre la Copla y la Balada. Le seguiría después Mila Balsera para cantar «Romance De Zamarrilla» en el que tuvo un traspié con la letra (cambió la segunda parte por la primera), que después nos aclararía que fue debido a un ensayo previo a salir al escenario en el que se había quedado solo con la primera parte. Eso sí, Mila supo continuar sin despeinarse ni hacer que se notaran los nervios y terminó la actuación sin mayores dificultades. Este primer cuadro lo cerró Patricia con «Una Cantaora«, una de las canciones que le quedó por cantar como concursante en Se Llama Copla (creemos que es la que habría cantado de haber llegado a la Final) y que nos regaló el sábado, derrochando potencia de voz y caracter flamenco.

Tras la actuación de las alumnas de una escuela de baile flamenco de Lebrija, Mila Balsera volvió al escenario recordando su enfrentamiento con Pive el año pasado por el tema que muchos recordareis y dedicándole «Es Mi Madre» de Isabel Pantoja a todas las madres allí presentes y a la suya propia (¡como no!) donde Mila demostró el pantojismo latente de las copleras que empezaron su carrera allá por los años 90. Muy buen número de Mila al que seguiría Patricia del Río con uno de sus indudables poderíos en Se Llama Copla «Pastora Imperio«, sin mantón que la acompañase, pero donde aprovechó para pasearse en aquel escenario que a ratos se hacía demasiado grande. Álvaro Hernández seguiría en su estilo «En El Último Minuto» donde veíamos otra forma de cantar la Copla, muy pasional y contenida, pero sin la necesidad de hiperbolizar la interpretación: menos es más y Álvaro sabe como aplicarlo.

Mila Balsera recuperaría por segunda vez el escenario tras la intervención de la escuela de baile vestida de rojo y celeste para cantar «Como a nadie te he querío» en un claro ejercicio de contraste por parte de la cantante que con este tema se alejaba de la intensidad del resto de sus interpretaciones ademas que nos sacaba a la mejor Mila y a la más alegre y salerosa de toda la noche. El único dúo de la noche vendría a cargo de Patricia Del Río y Álvaro Hernández que versionarían «Vibro» de Rocío Jurado, con el que Álvaro seguiría en su línea y Patricia (al igual que Mila) nos mostrase otra forma de cantar.

El fin de fiesta lo pondrían cada uno de ellos en solitario: Álvaro volvería a cantar «Señorita«, su mejor actuación en Se Llama Copla y una de las mejores de toda la noche, Patricia lo haría con «Señora» donde la sola presencia del piano le dejó una interpretación más libre, y Mila con «Aquella Carmen» en la que al final de la actuación se retiró el micrófono para imponerse  con su voz en el teatro sin necesidad de ningún apoyo. El final de fiesta sería muy similar al comienzo: actuación coral con «Noches Bonitas De España», jaleoso y alegre cierre para un concierto bien estructurado y donde se pudo ver como se complementan la voz tonadillera (Mila), el caracter coplero (Patricia) y la sensibilidad lírica (Álvaro).