Nuestro Padre Jesús de la Victoria por el parque, la estampa de que el Domingo de Ramos ha llegado.

Pase lo que pase, hoy es Viernes de Dolores y esto ya está aquí.

Pase lo que pase, hoy tenemos motivos de sobra para estar contentos.

Pase lo que pase, nada ni nadie debe venirse abajo ni tirar la toalla.

Pase lo que pase, la Esperanza nunca se pierde y la ilusión debe permanecer intacta.

Pase lo que pase, el Domingo de Ramos vamos a estar en el Porvenir, pondremos El Llamador en nuestros móviles o radios (escucha a Antonio, Jose Manuel o Charo entrevistar a los Hermanos de la Paz es ya tradición de ese día) y vamos a esperar a que el Señor de la Victoria nos guíe hacia nuestra Semana Más Grande.

Pase lo que pase, vamos a salir a calle y vamos a vivir cada momento que esté por llegar.

Pase lo que pase, vamos a meternos en la bulla y vamos a reencontrarnos en caminos de ida y vuelta.

Pase lo que pase, no habrá cansancio ni falta de sueño.

Pase lo que pase, hay que desear con todas nuestras fuerzas que aquello con lo que soñamos será realidad.

Pase lo que pase, estamos en Semana Santa, y es el momento de ser felices y de dar las gracias por vivir todo aquello que está por llegar.

 

Nosotros vamos a vivirlo, ¿Y tu?