Cuando a comienzos de año realizamos un repaso a los 10 Finalistas de la (ahora llamada así) primera fase de esta quinta edición de Se Llama Copla, lo hicimos porque desconocíamos los derroteros que tomaría el programa, porque el año pasado ya lo hicimos con los 10 finalistas de la cuarta edición al llegar la fase eliminatoria y porque no sabíamos que el plantel de concursantes se renovaría de esta manera. De esta manera (y aunque no hicieramos perfiles de los nuevos concursantes) consideramos justo tratar a los 10 concursantes que a partir de esta noche se disputarán los cinco huecos que quedan para la (super)final de Mayo como finalistas de esta segunda fase y realizar los artículos que ya dedicamos a los 10 primeros finalistas. Comenzamos con la última en llegar: María José Heredia.

María José Heredia simboliza, a nuestro parecer, lo peor de esta quinta edición y no lo decimos por ella, sino por el programa: llegar tarde, tardar en entrar y, cuando lo hace, ya no queda tiempo para verla cantar pues los retos y las expulsiones están demasiado cerca y la audiencia ya tiene el oído hecho a algunos concursantes. De haber sido concursante en otra edición podríamos haber visto a María José cantando en las galas sin la presión del reto, podría haberse recreado, mostrar la voz que tiene, pero en esta quinta edición estamos viendo pasar concursantes con mayor velocidad que otras veces, apenas da tiempo a verlos evolucionar y eso es lo que ha pasado con la algecireña: llegar tarde y a destiempo.

Dejando a un lado ese tema, María José cuenta con una voz muy coplera y con un toque de madurez muy interesante para determinadas canciones y que, a su vez, desprende cierta versatilidad y facilidad para adaptarse a muchas letras del repertorio. Esa versatilidad unida a un aire flamenco pero lírico nos recuerda a Patricia del Río en el sentido de que se ve que puede destacar en las Coplas más flamencas pero a la vez se le intuyen unos matices vocales que podrían dar mucho juego y con los que reinterpretaría a su manera aquella canción que Pive el otorgue. En pocas palabras, personalidad coplera y versatilidad artística.

Esperamos poder verla durante algunas galas más, pero como hasta ahora solo la hemos visto en retos, nos quedamos con su mitad de «Qué bonita que es mi niña»:

A Favor: se ve que tiene tablas y que la inseguridad no es lo suyo. Es muy coplera y puede derrochar mucho caracter en sus actuaciones.

En Contra: llegar la última y sin haber cantado en una gala como concursante. Nosotros le daríamos una oportunidad de lucirse sin estar pensando en la expulsión.