romeria de la cabeza 2012 andujarDurante este fin de semana se celebra en Andújar (Jaén) la romería de la Virgen de la Cabeza, la más antigua de España y la segunda más popular en cuanto a número de de devotos tras el Rocío. En resumen y para aquel que no la conozca, cuenta la leyenda que Juan de Rivas, un pastor manco de Colomera (Granada) vio a la Virgen de la Cabeza, La Morenita, y ésta curó su mano.

El título que encabeza este artículo está tomado de una de las canciones más populares del coro de la hermandad matriz, porque si no has ido nunca al Cerro, desde ¡Ay Maricrú! te acercamos diez consejos para los nuevos peregrinos:

 

Lección 1: Esto no es el Rocío. Las comparaciones son inevitables. El Rocío, la romería más popular en el mundo, es el punto de referencia para todas las demás, obviando que cada una tiene su idiosincrasia propia. Pues bien, aunque el que llega por primera vez al Cerro del Cabezo tiende a decir: “Ah pues en el Rocío las hermandades….” “Y en el Rocío la Virgen sale….”. No.  Ni allí hay arena, ni se brinda por Carmina (D.E.P), ni hay famosos respondiendo las preguntas de la prensa rosa. Eso sí, los que no fallan son el fervor y la emoción al paso de la Virgen, se llame como se llame que al fin y al cabo eso es lo importante.

Lección 2: Olvídate del dress code. En abril, lluvias mil (aunque parece que este año será calor mil) y si estás en lo alto de una montaña el tiempo es más traicionero aún. Además, la orografía es irregular así es la primera vez que vas al Cerro, olvídate de tacones, encajes y brilloseo, tanto si vas vestida de calle como si te decides a vestirte de flamenca. Opta por el look cebolleril: capas y capas que puedas quitarte a medida que tengas calor o ponerte cuando arrecie el relente. Sé que será duro para algunas pero me daréis las gracias cuando subáis la calzada un par de veces. Para ellos, chalecos, vaqueros, (¿O acabo antes si digo que tiréis de Spagnolo, Valecuatro o la línea sport de Álvaro Moreno?) sombreros de panamá para protegerse del sol y muy importante: Botos de montería. Los rocieros, al tener la suela de cuero, son tendentes a la inestabilidad y con cuatro finos encima ya ni te cuento. Por ello es mejor un calzado con tacos o que se adhiera al terreno.

Lección 3: Antes muerta que sencilla. Salvo excepciones el día de la procesión, no encontraréis grandes firmas de moda flamenca. Casi todas optamos por el reciclaje y si no, por los trajes cortos tipo Marisol, que han desterrado definitivamente a las batas rocieras.  No obstante y a no ser que seas de las pocas valientes que se atreva a caminar los 32 kilómetros que separan Andújar del Cerro, puedes disfrutar de la romería embutida en el traje de flamenca que con tanto esmero ha cosido tu madre durante meses.  Total, es lo que hace la mayoría de las romeras y oye, que sentadita en el balconcillo de la carreta también se va divinamente y no hay necesidad de mancharse las zapatillas de esparto del Pasarela.

Lección 4: “Ponme el aro, nena” Dicen que la necesidad agudiza el ingenio. Pues bien, la ingeniería iliturgitana ha ideado un wc portátil que ríete tú de Alemania. Nunca un cilindro formado por dos aros metálicos y una tela (normalmente estampada a cual más kitsch pero eso ya va a gusto del consumidor) solucionó tanto. Porque el camino es largo y montañoso y cuando la cerveza y el vino hace de las suyas, entre carreta y carreta se escucha decir: “Nena Ponme el aro!”. La usuaria se mete dentro… y problema solucionado.

Lección 5: Flamenco haberlo haylo. Una de las mayores peculiaridades que tiene esta romería es su música. Sin más estudio en la mano que el que sufre mis oídos cada año, me atrevo a decir que el 80 por ciento de las carretas tiene instalado un equipo de sonido más potente que el de Pachá Ibiza. Sí, con sus altavoces, sus suwbofers, su colega, su primo, surmano.  Lo que por allí se escucha es un poco de todo, desde sevillanas dedicadas a la Virgen de la Cabeza (ni tan mal, que no todas somos María del Monte), rumbas de Raya Real al “Chupa la gamba”, los grandes éxitos de Camela o el “Au si te pego”. Pero como nunca se debe generalizar, también existen rincones donde se canta en directo sin parar, donde una caja marca el ritmo, donde yo te dejo la guitarra y tú bailas una sevillana y donde mejor o peor, se le reza a la Morenita.  Sólo hay que saber encontrarlos. Pero ¡ay si los encuentras…..!

Lección 6: A la Virgen de la Cabeza no se ha venido a dormir. La sevillana cuenta que en el Rocío había un señor con un tambor que no dejaba dormir a nadie… Pues tres cuartos de lo mismo en el Cerro del Cabezo. Aunque la mayoría de la actividad romera se concentra durante el día, las noches precisamente no se han hecho para descansar. Cualquier sitio es bueno para dormir: furgonetas, restforms, colchonetas de playa, tiendas de campaña, camas o literas en las que he visto dormir hasta tres personas en una cama de 80. Al agravante de los que se creen percusionistas nocturnos hay que sumarle: las peleas entre parejas, los que se empeñan a demostrarle a todo el mundo que su megáfono comprado en los chinos es el más potente y los que intentan arreglar el mundo alrededor de una hoguera hecha en un tambor de lavadora (que Sierra Morena es parque natural y como te vean los del Seprona apaga y vámonos). Lo dicho, premio al que sea capaz de dormir más de tres horas en una Quechua.

Lección 7: Dukan, ¿dónde estás cuando te necesito? La dieta romera no dista mucho de la de otras festividades campestres. A orillas del río Jándula se reponen fuerzas a base de salmorejo, tortilla de patatas, ensaladilla, flamenquines y, al caer la noche, que no falte el vasito de caldo para “asentar” el estómago, que desayunar huevos fritos, anis y vino dulce pasa factura. Así que sintiéndolo mucho, los que estéis a dieta lo tendréis más que difícil. Ésa será vuestra verdadera penitencia…

Lección 8: Ahorra agua, es de todos… y de los Trinitarios. Hasta hace bien poco los Trinitarios, orden responsable del Santuario (ya Basílica) de la Virgen de la Cabeza, ostentaban el monopolio del agua. Esto provocaba cortes en el suministro, que hubiese horas concretas en las diferentes casas de hermandad para ducharse y sus correspondientes restricciones y fugas de agua que tantas anécdotas han provocado. Muchos peregrinos se han  visto a lo largo de los años avocados a sofocar el calor abrileño con toallitas, jabones en seco, esponjas sanitarias… Pero los tiempos del “lavado del gato” van llegando a su fin (para alegría de muchos) ya que en la actualidad buena parte de las hermandades cuentan con depósitos propios para subsanar este problema.

Lección 9: Cerro del Cabezo, próxima sede de la ONU. El domingo por la mañana la procesión de la Virgen es el máximo exponente del todos a una. Las calles del Cerro se convierten en un crisol de culturas en el que se mezclan falleras (cofradía de Manises) o chulapas (Sí, hasta Madrid llega la devoción) con otros trajes regionales, trajes de flamenca, guardias civiles (la Morenita es Capitana General del Ejército Español) y los trasnochados que aún siguen cantando el “Au si te pego” del que antes hablábamos. Todos te abrirán las puertas de su casa y te agasajarán con los productos típicos de su tierra (y aquí hago especial mención en Rute y Granada). Esta romería sí que es una alianza de civilizaciones y no la que proclamaba Zapatero.

Lección 10: ¿Te la vas a perder? Si después de todo aún no estás decidido a ir, te estarás perdiendo un fin de semana de ensueño, donde las emociones están a flor de piel y  donde se vive algo realmente mágico. La mayoría de estas lecciones vienen cargadas de ironía y sin la más mínima intención de ofender a nadie. Lo que sí es cierto es que la Virgen de la Cabeza tiene un no sé qué que todo el que viene por primera vez, repite. Será su cara morena, será su gente, será la forma que tienen de llevarla los anderos, será la sierra… Sea lo que fuere, no puedes faltar. Y tú, ¿te la vas a perder?