Empezó recordando mucho, tal vez demasiado, a Rafael Farina y a Valderrama pero poco a poco, el niño de Peñaflor, despuntó como cantante de canciones movidas y alegres, de esas que casi ningún concursante quiere cantar porque no hay que partirse el pecho en la misma, pero a las que se les puede sacar punta. Y así ha sido.

Manuel Cribaño ha logrado tener personalidad propia como artista cantando temas alegres, de los de «grupito de feria» pero sin feria ni grupito, siendo él solo el que maneja la actuación desde el escenario e invitando a la «fiesta coplera» a más de uno. Así dejó de ser «imitador» para ser él mismo y lo que era «revelación» ha pasado a ser uno de los imprescindibles de esta segunda fase e, incluso, a posible ganador. No tiene la cara ni el cuerpo de Álvaro Díaz, pero en cuanto a apoyo del público no tiene nada que envidiarle y su cercanía siempre juega a su favor.

De lo que a cante se refiere, estas son las 5 actuaciones de Manuel que más nos han gustado:

 

5. Los Boquerones del Alba

 

4. Tani

 

3. Con divisa verde y oro

 

2. Campanera

1. El Bule Bule