Inés Robles: si “En el punto de partida” Rocío Jurado la interpretó de tantas maneras en directo que hoy día es imposible olvidarla aunque Joana lo haga de “muy Joanas maneras”. Eso la Jurado pero hay canciones como “Las Coplas del Chapinero” una canción pseudodesconocida de Gracia Montes pero que, si se escucha en la voz de Lora es fácil darse cuenta de que si no eres Gracia Montes es mejor no cantarla. Inés ha aprovechado las dos partes del tema ya que los estribillos son intratables y poco recomendables si no controlas bien la respiración. Lo bueno es que Inés si ha sabido captar que esta canción es para decirla y contarla con la voz relajada y solo con el tono bien captada y eso si lo ha hecho bien. 8.

Manuel Cribaño: el niño de Peñaflor anda fuera de rumbo en esta fase final y parte de la culpa la tienen las canciones que está cantando, muy del estilo costumbrista (no más que ver el nombre, “Coplas de mi Andalucía“) pero que, a las alturas que estamos y con el resto de concursantes cantando grandes canciones, el repertorio no le favorece, a él no se le cómodo y se ha dejado ver que ha sido una campaña de desprestigio no ha sabido reaccionar como artista y decir “aqui estoy yo”. Una pena porque no se le ha visto nada de nada de chispa en su actuación de hoy. 7.

Inma de Herves: como se nota que Inma está muy cómoda y muy agradecida cuando lleva un tema de Marifé por delante. “Te he de querer mientras viva” ha tardado en aparecer este año, pero la onubense la ha hecho a su manera, la ha interpretado muy bien y lo mejor es que ni ha sobreactuado ni ha ido más allá de lo que la canción además que ha hecho algo que muy pocas aprovechan de esta canción: bailar y camelar al bailarín gracias a los arreglos que utiliza el programa. Menos es más y a veces la falta de hipérbole en Inma es lo mejor de ella. 10.

Cintia Merino: lo contrario a Inma es Cintia, que también venía con Marifé (“Cuchillito de agonía“) y que volvió a cantar desde la visceralidad y desde las entrañas. Si bien esta canción se puede cantar igual de bien y con la misma intensidad sin llegar a tensar tanto la mirada (a Cintia se le enrojecen los ojos cuando canta con tanta fuerza), a la sanluqueña le pasa como a otros compañeros y es que se sabe que lo va a hacer así, y eso ya es hacerlo bien. Eso sí, le recomendamos que calibre mejor la diferencia entre cantar en un concierto recital que en el plató. 9.

Jonathan Santiago: sensibilidad y delicadeza sin soltar su torrente de voz ni flamenquear. A Jonathan le hacen falta clases de lirismo a la vez que debe de concienciarse de que lo mejor es bajar un tono. Sabemos que lo tiene mejor que nadie para arrancar un aplauso y va sobrado para cualquier canción que le pongan pero lo dicho “Menos es más”. Esta noche hemos visto algo de control, mucha delicadeza a la hora de cantar y decir la letra y mucha química con Cristina, que de eso también queríamos ver. Probablemente “En el último minuto” haya sido su mejor actuación de la fase final. 10.

Ana Pilar Corral: no es una coplera, pero vean como se defiende. La gente dirá “eso no es copla”, pero esta canción, “Cuchillo y espada“, la estrenó Rocío Jurado y casi ningún concursante la habría defendido con las ganas que le pone Ana Pilar. Sabemos que su voz no es la mejor ni que la veremos con bata de cola, pero sus números, cuando ella está inspirada, son de lo mejor de la noche por poner un punto diferente y porque, pese a quien pese, ha sabido forjarse personalidad y repertorio propio frente a otros concursantes que interpretan muy bien canciones sobradamente conocidas. 9.

Álvaro Díaz: “Tus Cinco Toritos Negros” puede ser una de las diez canciones mejor cantadas a lo largo de estos cinco años y tal vez la de Álvaro será la más discreta de todas a pesar del público de la gala. No entendemos porque Álvaro algunas veces se olvida de entrar y porque no ha tenido con Cristina el feeling que tiene otras veces. Esta canción, para un artista tan caliente como él, es para abrasar y el solo nos ha quitado el frío. 8.