Granada vive esta semana sus Fiestas Mayores con la celebración de la Feria Real y el Corpus Christi que ha tenido lugar hoy. Ayer ya lo hizo la Tarasca, ese maniquí de grandes dimensiones acompañada del dragón y que desfila acompañada de un nutrido grupo de cabezudos que, para la gente de fuera, suele ser más identificables que la propia imagen cuando se habla de la Fiesta Mayor en la ciudad de la Alhambra.

Como es tradicional, la Tarasca, se supone, va ataviada con lo que se llevará ese verano en lo que a “Moda de Fiesta” se refiere, si bien la mayoría de los estilismos son un “ya visto” de las tiendas de trajes de boda más tradicionales y menos interesados por el diseño que hay en los centros históricos de muchas ciudades. La polémica siempre estará servida y si normalmente, hay granainos a los que si y a los que no gusta como la visten, este año habrá muchos que no habrán entendido el porque de este estilismo, porque la Tarasca se paseó por Granada así:

La Tarasca ayer durante el desfile por las calles de Granada

Según la diseñadora, Pilar Torrecillas, el modelo de este año se ha realizado para darle “un toque mágico y alegórico a la imagen”, como de cuento de hadas…. De hadas si, pero de El Señor de los Anillos. Aunque esa no ha sido la única cosa a la que nos ha recordado el estilismo, más bien creemos que se trata de una mezcla (a saber) entre una joven japonesa emo que está de celebración (por el vestido y el color de pelo), un estilismo de la cantante islandesa Björk cuando le ha dado por ir sencilla, o un personaje de juego de rol tipo dragones y mazmorras con la salvedad de que en estos juegos, como en la Edad Media, el blanco no era una opción en la Moda. Nosotros nos inclinamos por la opción emo-oriental ya que la subcultura emo (ya sabeis, esas personas que visten de negro, tienen piel muy blanca, pelo oscuro con mechas, flequillo-cubre caras y que se toman el amor como una cuestión de autodestrucción emocional) a veces se asocia de manera errónea con el país nipón.

Haya salido de donde haya salido la inspiración esta emo-Tarasca puede que vaya algo moderna pero al mismo tiempo nos parece algo descafeinada y nos da la sensación de que, como muchas otras cosas en este país, la modernidad es el eterno cajón desastre donde entra todo aquello que no haya sido asumido por el público en general. Veremos con qué nos sorprenden el año que viene….