Álvaro, Ana Pilar, Inés, Inma, Cintia y Jonathan, protagonistas de la gala más intensa de todo Se Llama Copla

 

Se Llama Copla afronta la semana de la final de su quinta edición en medio de una polémica que de momento no va a menos y parece que se mantendrá hasta el sábado. Con Inma de Herves como única expulsada de la semifinal y con Cintia y Jonathan pujando injustamente por la cuarta plaza de finalista, toca pensar en como y de qué manera ha afectado a los concursantes todo lo ocurrido el sábado de cara al público y de sus opciones de ganar. Porque, tras las casualidades del pasado sábado,  el final (pre)establecido parece que se puede romper y que la cosa vaya finalmente por otros derroteros. Veamos cada caso:

 

Álvaro Díaz: es sin duda uno de los grandes afectados por lo acontecido el sábado. Tiene plaza en la final, pero a cambio de haber sido la cabeza de turco de todo el cúmulo de improvisaciones de la seminfinal. Miguel Ángel Palma, Alejandra Rodríguez, Fran Doblas, él mismo en la primera fase y Manuel Cribaño en la segunda pasaron como favoritos de la AUDIENCIA, pero por primera vez no era el más votado sino el mejor clasificado el que cruzaba la pasarela. Su punto de diferencia con Jonathan parece que fue suficiente para hacerle pasar, pero parece que para el respetable no fue suficiente. aún así lo peor (para él) estaba por llegar: le dejaron elegir a otro compañero para pasar a la final. Sabedor de como lo ha pasado Ana Pilar y de la relación que mantiene con ella lo normal es que la eligiese y le damos la razón: cualquiera en su situación hubiese lo mismo, ¿O no es así? Tal vez la pregunta que haya que hacerse con Álvaro sea: ¿Planeó el programa hacerlo primer finalista para que eligiese a Ana Pilar y así «hacer la cama» a quien quiera que la jienense sea finalista sí o sí? Puede que así sea pero lo que parecía una victoria más que segura se podría venir abajo por esa decisión.

Ana Pilar Corral: finalista gracias a un cambio de normas y a que Álvaro fue quien tenía el poder de elegir, Ana Pilar llega a la final habiendo estado en el programa desde el comienzo (tuvo que ir a los viernes noche, recordad) y siendo tal vez una de las concursantes que más claro y con más profesionalidad se lo ha tomado todo. Con fans y detractores a partes iguales, mucha gente no entiende que sea finalista. Siendo realistas, Ana Pilar no es la coplera que llega a la final del programa: demasiada canción ligera, habanera y guajira en su repertorio unido a vestidos de noche que la acercaban más a una vedette que a una coplera, por eso no son pocos los que han dicho (con mejor o peor acierto en las formas) que ella no merece ser finalista. No la vemos ganando y dudamos que eso pase más teniendo en cuenta que parece que ser el blanco de todas las críticas por pasar a la final sin retarse con nadie. Y mirad que sus retos nunca han estado libres de polémica…

Inés Robles: la otra jienense en la final es finalista gracias a ganar en el reto a Inma de Herves. Toda esta fase han sido retos ganado por Inés: ganó a Nazaret porque la granadina realmente no estuvo inspirada. Ganó a Álvaro Rey porque… y a Manuel Cribaño porque… Bueno, ya lo entendéis. Pero ahora pasa a la final ganando a una de las mejores voces de la segunda fase y a una de las que mejor técnica tenía: Inma de Herves. Siendo objetivos, Inés Robles está por detrás de Inma, no canta igual de bien que ella y carece de la técnica y de la profesionalidad de la onubense. Está en la final gracias a dos personas, Pive y sobre todo Hilario, un padrino de excepción gracias a que estuvo en «A Tu Vera», pero no gracias al público. Pensar que Inés es finalista y que Cintia y Jonathan pasaran el trago del sábado es uno de los mayores insultos que se ha hecho el programa a sí mismo, a la audiencia y a aquellos que dicen la Copla es lo que importa.

Inma de Herves: no estará en la final porque fue la única que el sábado dijo adiós al programa pero creemos justo tenerla en cuenta en nuestro análisis. Vista su emotiva y elegantísima despedida, creemos que Inma de Herves sabía perfectamente que se iba esa noche. Muchos concursantes nos han dicho en varias ocasiones que la noche que te vas lo vas sintiendo desde primera hora de la mañana. Y así debió ser para hacer tan precioso discurso: Inma sabía que solo en el hipotético caso de ser la favorita podría pasar a la final, pero habiendo dos plazas sobrantes, estando Álvaro, Cintia y Jonathan como claros favoritos y las dos jienenses como protegidas de la organización muy poco o nada podría hacer ella. Su expulsión la coloca como sustituta de Maite Moreno, Gloria Romero, Álvaro López y Patricia del Rio y deja a la vez en evidencia que la segunda fase fue un alargamiento innecesario que solo ha servido para dejar en la picota a concursantes que en otra edición hubieran brillado más y hubiesen llegado mucho más lejos.

Cintia Merino: la sanluqueña llevó la voz cantante y se erigió sin saberlo en la portavoz de la audiencia que en ese momento echaba humo en las redes sociales. El descontento de dos concursantes que llevan nueve meses pasando alegrías y agobios por no estar en la final es comprensible. También es cierto que en la fase final se unían las dos fases y cualquiera podría caer, pero todos sabíamos quienes merecían llegar a la final porque, no nos engañemos: eran los mejores de esta quinta edición. Probablemente si en vez de Inés y Ana Pilar llegan a estar sentadas como finalistas cualquiera de los cinco expulsados de esta fase final se lo hubiesen tomado de otra forma, o al menos más tranquila, pero conscientes y sabedores del nivel de las dos finalistas y de las formas en que llegaron a serlo, el cabreo de Cintia está más que justificado e incluso el sábado ya había quien la veía como ganadora por haber sido voz de un público que todavía reclama por las injusticias vistas en la semifinal. De todas formas todavía falta por ver si gana a Jonathan o no…

Jonathan Santiago: el otro gran perjudicado de la semifinal prefirió callar al vez que su amiga no se podía reprimir la rabia. Jonathan se lo tomó así esta vez porque no es la primera vez que el programa se la juega. ¿Qué no? Hizo llorar a Eva González con su espectacular «Campanas de Linares», tenía al Jurado en el bolsillo, pero este decidió que Selina pasaba a ser finalista en la final de la primera fase en vez de él, todo para poner frente a JuanFran a alguien que le hiciera sombra. Dijimos allá por Septiembre que Jonathan era candidato a ser el «expulsado de la gala 11», ese expulsado que nunca te esperas. No se fue, pero el que tiene la voz más prodigiosa de los cerca de 30 concursantes de esta edición está pasando más de una fatiga para llegar a esa final a la que finalmente puede que gane siempre y cuando supere a Cintia en las votaciones.

 

Analizados los finalistas nos queda una última cosa sobre la final: nuestra apuesta es que van a hacer un Sonia Monroy (como bien nos recordó alguien anoche) y que cuando todo el mundo espere que Eva diga que el ganador es Álvaro Díaz, en realidad sea Jonathan Santiago. ¿Por qué? Porque Jonathan es igual de querido que Álvaro, porque a pesar de los 40 recibidos a la hora de la verdad su camino no ha sido tan fácil, porque el sábado él y Cintia ganaron mucho de cara a la audiencia mientras que Álvaro ha salido mal parado de todo esto y, sobre todo, porque es linense y a La Línea de la Concepción ya le va tocando tener un ganador de Se Llama Copla salido de su cantera después de que Erika Leiva, Sandra Cabrera, Miriam Domínguez y Anaraida Sánchez se quedasen a las puertas del triunfo y esta vez, tras todo lo ocurrido en la semifinal, parece que el final no estará tan cantado como parece…