Monica Bellucci: de María Magdalena andrajosa a presentarnos las tendencias en bordados cofrades barrocos

El pasado viernes, en la entrada que tanto os ha gustado sobre Jose Mari Manzanares, os contamos que el Barroco es tendencia esta temporada. Pero no el barroco entendido como algo sobrecargado sino el Barroco más clásico, opulento, dorado y cofrade sacro. Una inspiración dieciochesca que de los Pirineos para arriba puede resultar muy atractiva pero que aquí abajo va a sonar a… Paso de Palio.

De eso versa la colección de los italianos Dolce&Gabbana para este otoño e invierno: una maravilla en cuanto a diseño, producción, costura, patronaje y uso de materias primas y tejidos. Una inspiración en el siglo previo a la revolución industrial en el que el oro estaba presente en cada una de las prendas de la realeza y de la alta nobleza europea, y que nos han traído para incorporarlo a la indumentaria de fiesta (o incluso para la ropa de calle). Eso en el caso de las mujeres, para los hombres los bordados se incorporan a las americanas u otras prendas cuyo corte es menos historicista, aunque alguna capa propia de un San Juan glamouroso se nos mete por medio, tal como veis en estas fotos:

Puede que para muchos de vosotros esto sea completamente imponible, pero aquí nos parece fascinante e innovador: nos gusta el lujo y estas prendas, aunque son inalcanzables por su precio para la mayoría de nuestros lectores, lo mismo tienen próximamente su réplica en Zara, Mango o H&M y será entonces cuando los bordados de oro estén presentes de nuevo en armario.

Y una vez incorporado a nuestro armario, les preguntamos a nuestras lectores y lectores: ¿Se pondrían algunos de estos modelos un Jueves o Viernes Santo?, ¿Querría algún rancio o cofrade más ortodoxo que su señora llevase uno de estos vestidos? Ante nuestra mirada sureña, estos modelos nos recuerdan indudablemente a la vestimenta de muchas dolorosas (bueno, de las que van de negro) y probablemente ninguna tenga ganas de salir a la calle convertida en la titular de ninguna cofradía, pero como los estilismos de Semana Santa en Andalucía se reparten entre el chonipower, el típico vestido que TODAS os habéis comprado en Zara o los trajes de señora mayor que os ponéis para aparentar formalidad, creemos que ponerse uno de estos para visitar al Gran Poder de Sevilla o ver al Crucificado de Mena por el centro de Málaga en la tarde-noche del Jueves Santo sería una apuesta arriesgada, pero muy interesante.

Así que abrimos el debate: Barroco ¿Sólo para las imágenes o también para nosotros?