Es muy recurrente en estas líneas mencionar los diversos factores que influyen a la hora de plantear una colección de moda, ya que no todo es o diseño, o costura o creatividad. Como si de una mezcla de colores primarios para dar una paleta de colores se tratase, la moda requiere a veces calibrar esos factores que hacen de las colecciones una buena muestra o una muestra a secas.

El principal activo de Alejandro Postigo, diseñador que nos ocupa, es la costura: exquisita y muy bien hecha, casi todos sus trabajos tienen una elaboración que a ojos de una persona poco experimentada en agujas puede resultar simple de cortar y patronar, sin ser sus piezas nada de eso. Más bien al contrario: Postigo hace parecer fácil lo que realmente es dificil. Lo hemos visto otras veces y lo volvimos a apreciar en “Puro“, la colección que ha presentado en Moda de Sevilla, una propuesta enfocada a la próxima primavera en la que, como su nombre indica, vemos líneas depuradas, cortes que juegan con la figura femenina sin llegar a grandes transformaciones y patrones que se trasladan a tejidos como la seda, el encaje, la gasa o el tul. Todo ello nos remite a una mujer elegante, con actitud y personalidad, que prefiere llevar el traje antes que el traje la lleve a ella, recreándose más en la riqueza de las telas, en el toque de los detalles o en la fuerza de los colores empleados como el blanco, beige, amarillo o verdes que se fueron presentando empezando por estos últimos en prendas más minimalistas y holgadas para ir llegando después a propuestas para ocasiones más especiales y en la que los cuerpos se entallaban con elegancia y sin caer en lo convencional. Precisamente, al unir el planteamiento de la colección junto al lugar de presentación y el orden del mismo, hubo momentos en que la propuesta recordaba a ciertas firmas que pasan en las pasarelas de Milan o Paris para la temporada primavera/verano.

Como ya ocurriese en la colección que el año pasado presentó en Andalucía de Moda, Alejandro Postiga logra un conjunto en la que te cuesta encontrarle un pero pues cada traje o propuesta tiene personalidad propia y unos detalles que hacen que te cueste decantarte por un modelo u otro, tal vez por eso sea todo tan Puro, porque aún habiendo hilo conductor en la colección, cada vestido tenía su peso, habiendo muy pocos que destacasen por exceso o por defecto, simplemente como se dice en Semana Santa, iban tós por iguá.

En líneas generales: Alejandro Postigo hace con “Puro” un ejercicio de saber hacer en costura que se traduce en unos diseños de aparente minimalismo pero que, al verse detenidamente arrojan miles de detalles dando un resultado lleno de detalles y de modelos con personalidad propia.

Destacamos: el uso de los colores y como se han elegido para los tejidos, como el blanco para encajes y tul bordado o el beige para la seda.

¿Qué me recomiendas?: nos quedamos con el conjunto de chaqueta en beige con falda larga de gasa, el vestido/abrigo blanco o el dos piezas de camisa de encaje negra con falda blanca y negra (¡Guantes incluidos!).