El accidentado reto de «La Zarzamora» en el que María Antonia Tenorio salió a ayudar a Jesús González para que lo terminase, finalizó al comienzo de la gala dando a la sevillana como inmune después de que Jesús le concediese ese premio a modo de agradecimiento. La inmunidad de María Antonia nos aventuraba un reto en el que seguro habría novedades, al menos en los candidatos.

La primera novedad fue que Jesús recuperó el puesto de favorito después de dos meses sin serlo (y después de que la gente que lo votó como inmune lo volviese a hacer a pesar de que esos votos no sirvieron para nada…) y de que Francisco Miralles volviese a estar como candidato al reto, posición que le duró poco pues fue salvado por el público. No corrieron esa suerte ni Sonia Blanca ni Mónica Vargas (habitual candidata al reto) que vivió una noche agridulce entre las polémicas con otros concursantes y el apoyo de sus paisanos desde El Puerto de Santa María (ciudad a la que fue Juliana esta semana). Ni favorito ni candidato al reto quedó Álvaro Camacho tras cantar «Ay Maricrú» siendo la primera vez que este tema no marca ni para bien a un concursante. La tercera candidata al reto si fue María Espinosa ante la gran sorpresa del público y del resto de concursantes que tardaron en reaccionar a este aviso. Y como la cosa iba de sorpresas, Jesús salvó a Sonia Blanca asegurando que veía en ella una ilusión especial por estar en el programa.

Esta decisión dejó poco margen a la retante, Eugenia García, que decidió cantar con Mónica Vargas «A Ciegas«, dejando a María seguir como concursante (decisión que por otra parte era bastante previsible). Iniciado el reto, Mónica hizo lo que tenía que hacer: defenderse. Otra cosa no, pero ganas y empeño por querer quedarse le sobraron a la portuense que se superó a si misma en media copla que es de lo mejor que ha hecho en el programa y en el que puso una emoción mucho más real y creíble que la que había transmitido hasta ahora. Eugenia por su parte demostró que tenía voz y actitud para la Copla, pero tal vez le faltó ser más espectacular o arriesgar un poco más ya que su rival de esta noche se creció y se vino arriba cuando estaba precisamente más baja de moral y con la cabeza bien baja. Ese empuje que tuvo Mónica y como sacó el reto adelante pudo ser el motivo por el cual el jurado le dejó seguir en el programa con unanimidad en los votos y dejando una semana más a la retante fuera.

La semana que viene la sexta edición alcanza su décima gala y todo apunta a que esta vez si que habrá expulsión…. ¿Alguna apuesta del posible expulsado/a?