Carolina Caparrós durante su actuación.

Francisco Miralles: «Compañero» es y no es para Francisco. Sinceramente, el garganteo no es lo suyo. Para hacer esos finales se requiere una voz con mayor limpieza, que no suene tan forzado a la hora de subir (recuerden la última Juanita Reina a la que le costaba alargar las notas del final) ni tampoco enroquecido en exceso. Hubiera sido interesante un poco de reinterpretación, de llevársela hacia él, haberla cantado sin ser muy marifestista y limitarse a interpretar y decir la letra porque sacar voz no es siempre la mejor opción. 7.

May Vargas: una de las cosas que puede llamar la atención de la novena linense del concurso es que a pesar de tener un aspecto físico que invite a pensar en que es una flamenca que no sale del repertorio de Lola Flores, en realidad tiene una voz elegante, de coplera clásica, con técnica y sobre todo, tiene mucho gusto a la hora de cantar. Debutó con «Nardo con bata de cola«, tema donde no ha sacado todos sus cartuchos, May tiene más carácter y temperamento. Hoy se ha contenido y ha cantado bien la canción, ha tenido una expresión corporal justa, pero a la vez ha demostrado que tiene un potencial y un control del género muy superior al de sus compañeros. Buen debut y esperemos que la podamos ver mucho en el programa. 9.

Álvaro Camacho: de estar toda la canción con una sonrisa inamovible a cerrar los ojos y poner toda clase de caras sin venir a cuento. «Dinero y riquezas» no le va para nada a la personal voz de Álvaro, que ha cambiado la sílaba tónica en la mayoría de las palabras y no se encontraba nunca en la canción, hasta no tener nada de fuerza y hacer una exageración un tanto forzada. Desubicado en general, no es para pedirle que lo haga mejor, pero parece que cada vez se cierra más en su estilo… 6.

Carolina Caparrós: si había alguien que debía cantar «El beso» en esta edición esa era Carolina y, todo sea dicho, la suya es la mejor de todas las versiones que se han hecho en Se Llama Copla. Voz perfectamente colocada subidas y finales controlados y con el tono perfectos. Además ha estado paseada con mucho gusto y elegancia y recordando a las grandes de la revista. Puede que no sea la mejor chillando, pero con canciones que permiten apreciar el lirismo de su voz, Carolina se crece y mucho. 10.

Ismael Carmona: miren, ya pueden empezar a insultarme, pero esto para mi es tiene un nombre: discriminación. Ahora resulta que Ismael no canta el «A ciegas» de Concha Piquer, mejor el de Miguel Poveda, más apto para su voz de baladista, convertirla en esa copla-fusión que tan de moda ha estado en los últimos años, con un acompañamiento musical que en seis años solo lo hemos visto fuera de concurso y todo prefabricado para que él y solo él destacase. Sinceramente, estos arreglos se lo ponen a Álvaro Camacho y también le dan 39 puntos. Le pongo un 9 porque objetivamente la actuación ha sido buena, pero es que así cualquiera lo borda….

Jesús González: justo lo contrario a Ismael ha sido lo de Jesús. Con una canción tan desagradecida y unos arreglos normales o poco personales como los de «Buscando pelea«, Jesús se ha venido arriba, la ha defendido a la perfección, su voz ha sonado de maravilla y ha estado cómodo. Señores, lo difícil y bonito es atraer el público con una canción que no te lo ponga tan en bandeja como esta. 10.

Mónica Vargas: uno de los problemas de la orquesta de Se Llama Copla es que a veces los arreglos son demasiado lentos para la canción de turno, y eso a la vez ralentiza al cantante y el ritmo de la misma. El año pasado Mari Carmen Molina tuvo mucha suerte al cantar «Feriante» con una orquesta que fue rápido, de igual manera que ella lo fue durante toda la canción. La versión de Mónica de «Feriante» ha sido lenta en la orquesta y ella ha ido más lenta todavía al cantar, como si estuviera leyendo el telepromter o estuviera sedada. No ha tenido caracter ni fuerza y además ha tenido sus fallos con la letra. Como le dijo Diego Benjumea, no le ha dado nada a las estrofas y se ha pasado de lineal. 6.

María Antonia Tenorio: a María Antonia hay que darle un premio a la regularidad, y no por su costumbre de ser candidata al reto por el público, sino por su profesionalidad coplera. Todas las semanas lo hacen igual de bien, la distinción está en qué copla le ha encantado y le ha permitido crecerse. No ha sido el caso de «Quién dijo pena» donde María Antonia ha estado igual de bien que otras semanas pero no ha destacado mucho más. Como nota concreta, en algunos finales ha alargado la letra o hasta convertirla en el diptongo «ou» que muchas veces le ponen no pocos cantantes. 8.

Álvaro Montes: vocalmente bien, Álvaro no ha estado situado del todo en «Ay Malvaloca«. Puede que le haya faltado seguridad, pero ha sido una noche en la que ha matizado pocas veces, no ha aprovechado mucho la expresión corporal y el juego que le da el tema. En cuanto a voz ha estado perfecto, no hay nada que decir, pero la interpretación ha acusado cierta linealidad. Como apunte, tal como le ha dicho Pive, ha tenido unos bajos muy bonitos. 8.

María Espinosa: coplera, clásica, elegante y dulce. «La verde palma» nos ha regalado la mejor versión de María Espinosa que ha utilizado su candida juventud, su gracia natural, su preciosa voz ya madurada en técnica y su buen gusto en general por el género. Actuaciones como esta, que no buscan sobrecoger sino demostrar arte, son las que te reconcilian con el programa, porque la Copla es también género costumbrista, de contar historias y de musicar con la voz. Excelente sin buscar el aplauso fácil. 10.