Dos son las grandes vertientes que tienen los diseñadores de Moda Flamenca: crear trajes para la Feria e idear el estilismo para los espectáculos de Flamenco y Copla. A lo largo de su trayectoria, Lina ha vestido tanto a gente de la calle como a las grandes de la canción o del cante jondo así como a las principales bailaoras (vease el caso de la Lupi en las giras de Miguel Poveda). Si en We Love Flamenco vimos a la Lina de la Feria, ahora en SIMOF tocaba ver a la Lina de los tablaos y de los teatros.

Flamenco” es una revisión, desde un punto de vista algo ortodoxo y de acuerdo con la filosofía de Lina, de la moda flamenca de los años 70, de las gitanas que acompañaban tocando palmas y moviendo sus volantes mientras sonaba un quejío, los acordes de la guitarra o el toque de una caja. Eso sí, no podemos olvidar que estamos ante una colección pensada para Feria, quizá por ello vemos más bien una combinación de ambas vertientes, viendo una flamenca tradicional y clásica con un toque más gitano al colocar los mantoncillos al cuello o al emplear un peinado o complementos claramente setentero. Ese aire también se potencia en la elección de tejidos con flores estampados, el protagonismo del negro en buena parte de la colección o los trajes enterizos con faldas de vuelo pero con un solo volante. Tampoco faltan las piezas con dos o tres volantes (con un patrón limpio y perfectamente elaborado), los colores más vivos o los aires más feriantes pero que no pierden en ningún momento la esencia del cante jondo (habría que hablar de la diferencia entre Flamenca y Flamenco porque a veces no se delimitan bien los conceptos, pero eso es materia de otra entrada). En pocas palabras, elegancia y raza hecha traje, logrando unos diseños que parecen sacados de esos cuadros que adornaban las peñas flamencas y que saltan del tablao a la pasarela de la mano de Lina.

En líneas generales: Lina reinterpreta la moda flamenca de los años 70 y el vestuario de espectáculos de este género y de la copla para llevarlo hasta el Real de la Feria.

Destacamos: la concepción del estilismo completo, la elegancia gitana de los trajes y que la esencia de la flamenca más clásica se mantiene.

¿Qué me recomiendas?: a pesar de que no son los más espectaculares, nos ha gustado mucho el negro con lunares rosas y volantes con la misma combinación de color a la inversa, ya que tiene un aire muy gitano y elegante. Por lo mismo destacamos el negro de flores estampadas. Para las que quieran volantes, recomendamos el amarillo también con flores estampadas, una de las claras tendencias de este año.