Jesús González durante su actuación

María Antonia Tenorio: no han sido pocas las veces que a la veterana concursante le ha tocado abrir el turno de actuaciones y, como bien dijo, Diego Benjumea, resulta muy agradecido para la noche coplera: María Antonia resuelve con facilidad las actuaciones, eso no es ningún misterio, pero se agradece que sea la primera para “hacernos el cuerpo” a la gala. Eso le viene bien a ella porque así se luce mejor, en vez de cantar en medio de la gala cuando la misma está menos intensa. “Como dos barquitos” ha sido otra buena actuación, de las que te gusta ver cuándo vas a un concierto de copla y el que no haces caso a algunos fallos técnicos como al semitono que a veces pilla o algunos adornos innecesarios que la canción no precisa. 9.

Álvaro Camacho: después del típico vídeo hecho para que la audiencia vote al concursante «necesitado de votos» porque los retantes van a por él, Álvaro recuperó «María de los Remedios» pieza muy poco cantada en el programa. Expresión facial aparte (cuando cierra los ojos deja unos planos bastante desagradecidos), la canción le salió bastante bien, lo adornó poco y apenas le aportó nada de su estilo. Curiosamente sin ser de su estilo, le ha dado un resultado bueno y parecía estar más convencido que en otras semanas en las que tenía que cambiar de registro. 9.

Kimera Fernández: la segunda linense de esta temporada (y décima del programa) es la única junto a Jonathan con deje aflamencado (raza gitana aparte). Irremediablemente su voz tira más para el flamenco, sin tener un quejío especial o la voz rasgada. Como le dijo Pive, tiene voz calé sin implicar eso que solo sea para flamenco. Aún así su estreno con “Capote de grana y oro” no fue nada agradecido: se le vio nerviosa, sin terminar de rematar el tema e incluso asustada cuando debería haber mostrado tristeza. De voz se ve que va bien despachada y que puede dar grandes noches (si la dejan) pero su actuación (aún siendo debut) a las alturas que estamos debería haber estado mejor trabajada. Apunta maneras pero debe darse prisa. 7.

Jesús González: a Jesús le sienta muy bien no tener el papel de favorito. No es el más fuerte desde hace semanas en ninguna de las dos tablas pero tampoco acaba de candidato al reto. Esa posición intermedia ha dejado incluso ver a un concursante que llegó verde y ahora ha ido adquiriendo con sigilo una madurez que lo sitúa como uno de esos concursantes que sabes que lo hará bien y que tampoco se va a ir (es decir, que va para la fase final). “Los boquerones del alba” ha sido una canción bien defendida, interpretada, con aje (que no arte), bien llevada hasta el final y en la que se vino arriba sin que la letra se prestara a ello (no así la música). 9.

Francisco Miralles: si te toca cantar «Don Triquitraque» lo mejor que puedes hacer es intentar hacerlo lo mejor posible y después esperar a ver que pasa. Francisco lo hizo muy bien, narró muy bien la historia, su voz sonó más musical y se notó que este tipo de canciones le van muy bien porque le permiten sacar su lado coplero y también de actor o comediante, faceta con la cual completa mejor las canciones. Dicen que los dramas no le van, pero es que Francisco tiene una voz y un físico que lo hacen más propicio para canciones con esta temática. 8.

May Vargas: una cosa es que te pueda la presión del programa y otra muy distinta es que el jurado a veces haga ver lo que no es. Para lo complicado que es “Oliva el pan panadera” (una joya olvidada de Rocío Jurado), May se defendió muy bien: ni se ahogó con la coreografía, ni se olvidó de matizar la letra de una canción que tiene varios cambios y en el que incluso hay que teatralizar al cantar (si escucháis la versión original de la Jurado veréis que en función de lo que diga la letra ella misma va cambiando la entonación). Lo único que se le puede decir es una entrada mal hecha en la coreografía al empezar el tema, pero el resto estuvo muy bien, mejor que en la semana anterior y, al igual que Álvaro Montes, fue castigada en su nota. 9.

Álvaro Montes: lo peor de que Álvaro haya cantado “Romance de Zamarrilla” es que con toda probabilidad no vaya a haber ningún retante de Málaga o que sencillamente la provincia más coplera (con permiso de Cádiz) se queda sin representación en la única edición que cuenta con concursantes de todas las provincias (al haber un almeriense por fin). Como no cabía ser de otra manera, la actuación ha sido espectacular, con las saetas recogidas sin pasarse de rosca ni querer presumir de voz y las partes cantadas muy bien narradas, incluso se puede decir que la aparente neutralidad con las que lo cantó le venía bien a un tema que, como casi todo en Marifé, se tiende a exagerar. Esta semana, tal como hace Sergio Sánchez en los comentarios, he de decir que su nota, 35 puntos, se quedó muy corta. 10.

Ismael Carmona: parece ser que este concursante es el nuevo Álvaro Hernández y que el programa le está haciendo una campaña de imagen de lo más brutal. Esta semana se les ha ocurrido decir que es el primer concursante que en su segunda semana consigue un 10, pero como aquí somos de mirar la hemeroteca, aquí ponemos algunos ejemplos de concursantes con un 10 (o dos) en su segunda semana: Miriam Dominguez obtuvo 38 puntos con “Mi Amigo”, Juanma Jerez 28 con “Solo vivo pa quererte” (solo puntuaban 3 personas) y Jonathan Santiago también 38 con “En las cruces de mi reja”. Y si nos ponemos más exquisitos: Raquel Peña obtuvo 39 puntos con “Soltera yo no me quedo” en su segunda semana… Respecto a su actuación: ¿A qué vienen esos cambios en la acentuación en «Embrujá por tu querer» al más puro estilo Álvaro Camacho? Otra cosa ha sido que ha hecho la canción algo desestructurada, daba la sensación de que iba a lo que le salía, además de que algunos adornos le sobraban… Se puede tener voz interesante, pero también hay que hacerse a los temas, y parece que Ismael tendrá más suerte que el concursante de Álmonte. 7.

María Espinosa: se dice que ha tocado techo pero siendo realistas, a María lo que le hace falta es un repertorio tan cuidado y tan bueno como el que han disfrutado otros concursantes como los dos ganadores de la quinta edición. Si solo cantara “coplones” nadie diría que se ha dormido en los laureles (si es que ha llegado a pasar eso). “Tus cinco toritos negros” nos ha devuelto a la María de las grandes actuaciones, la que llena el escenario y se lo come sin ningún problema. Esa es la María que sorprende, la que nos gustaría ver todas las semanas, la que para el tiempo cuando actúa, la que arranca los “Olé” al público, la que es técnica y arte a la vez, la que sencillamente debe ganar esta sexta edición de Se Llama Copla. 10.

Carolina Caparrós: Definitivamente a la cordobesa le ha tocado el papel de tonadillera clásica, elegante, refinada e incluso con aires castizos. «Tatuaje» ha sido otra gran muestra de la enorme madera que tiene Carolina para el género, de como se viene arriba con la interpretación, con una voz que no busca impresionar a base de chillidos y que esta noche se ha vuelto a crecer con un tema largo, en el que todo depende de como la artista se pasea, se mueve y cuenta la historia durante los casi 7 minutos que dura. 10.