Vamos a hacer una crónica escueta del reto y vamos directamente al grano: anoche echaron de Se Llama Copla a May Vargas después de cantar muy bien «Tengo Miedo» a cambio de meter a una retante, Rocío Silva, que estaba afónica y tuvo fallos de ritmo y con la letra.

Dicho esto, yo ya no entiendo nada y mucho menos entiendo a un jurado que se desacredita gala tras gala y que probablemente se deja la dignidad en la puerta de plató antes de entrar en él (amen de que deben tener sus nóminas al día, porque yo no me prestaría de gratis a semejante bochorno). Con la de May llevamos otra expulsión injusta, otra pérdida para el programa de una gran voz y de una gran coplera que mereció mucho más en el programa. Lo siento pero no me vale eso de que debajo de la amigdalitis de la retante había algo interesante de ver cuando la concursante que se jugaba la permanencia cumplió e hizo un reto de altura. ¿A qué juegan señores?, ¿A darle la razón a todos los detractores que año tras año han tachado de tongo el programa? Parece ser que sí…

Se Llama Copla hizo mucho por el género, pero esta sexta edición empieza a entrar en una senda que ya no hay por donde cogerla, se está jugando con las ilusiones de mucha gente y para ver como se la juegan a personas que lo valen ante una audiencia que va a menos, tal vez lo mejor sea no continuar con esto…

Además de hablar del reto, lanzo una pregunta: ¿Crees que el programa merece seguir adelante en estas condiciones?

p.d: May, nos vemos por los certámenes y concursos. Eso sí que es Copla…