May Vargas: gusto, técnica y elegancia coplera es lo que tiene y muy bien dosificado May Vargas en una imagen física que aparenta precisamente otra cosa. «Antonio Romance» tuvo un cante muy bien estructurado y llevado de principio a fin. A ello contribuyó un buen paseo por el escenario y una expresión corporal que iba parejo de una intensidad en la interpretación que no se excedió en ningún momento. 10.

Francisco Miralles: si hay que tener cuidado con las canciones que se le dan a los chicos, con Francisco hay que tener más tacto si cabe. «La rosa y el viento» es un tema complicado porque requiere de muchos cambios en la entonación (característica de las coplas clásicas y temática costumbrista). Haciendo un paralelismo: si «La chiquita piconera» es una canción «no apta para cualquier voz», lo mismo pasa con esta, y eso que Francisco sabe defenderse y saca partido a su voz, pero en este tema se ve superado y la verdad que su actitud no le acompaña ya que ha habido partes donde ha llegado desafinado o donde no ha llegado al tono. 6.

Carolina Caparrós: después de ver como Carolina sobrevive a un «Soltera yo no me quedo» con un compás excesivamente lento (detalle que además le restaba ritmo a un tema que se caracteriza por ir muy rápido) no queda más que agradecer a la cordobesa que sepa resolver con facilidad canciones que parecen asequibles (por la temática) pero que después se revelan como difíciles. También es de agradecer que no se haya hecho la maruja ni la bajuna y que haya cantado con elegancia y saber estar sin sobrepasarse con la comedia. Por cierto, ¿Por qué todas las retantes quieren cantar con ella? 9.

Jesús González: aparte de sentarle bien la discreción de no ser favorito, a Jesús también le sientan de maravilla los pasodobles y las canciones que no son dramones o no tienen un toque lírico. «Tengo un te quiero» se ha ajustado a la perfección a su voz y a su compás, la ha cantado y vendido y ha sabido controlar los tiempos y el montaje de la canción, que parece fácil pero que se le ha atravesado a más de uno. A todo esto, que bien suena esta canción en una voz masculina (y grave). 10.

Ismael Carmona: «A ciegas» fue un espejismo para Ismael, una actuación preparada para que él y cualquier hijo de vecino se luciera. Después de ese furor, toca volver a la realidad y «Te quiero y quiero» le ha superado. Esta canción es para que la cante alguien que entienda bien de copla y conozca en profundidad la figura de Rocío Jurado, es una pieza muy personal en la voz de la chipionera y que se presta a que personas con grandes voces se recreen en los estribillos. Ismael no empezó con buen pié, volvió a alargar notas y a no ir muy bien con la banda. Un poco más de cultura coplera y aprender del género le vendría bien, además que eso de llevarte a tu estilo una canción cuando no tienes una gran voz no es lo más recomendable. 6.

Kimera Fernández: es muy dificil cantar mal «En el último minuto» ya que solo los arreglos, la letra y la intensidad de la canción ayuda mucho. Kimera lo tenía todo a favor y le añadió parte de cosecha propia, no sonó repetitiva ni recordó mucho a otras versiones de esta cancion que, desde que la recuperase Miguel Poveda, haya sido cantado en infinidad de veces. Esta noche hemos visto a la linense mejor, tiene madera de coplera y un buen punto flamenco. Como se dice en el colegio, progresa adecuadamente. 9.

María Espinosa: dejando aparte el detalle de asignarle una letra tan sexual como es la de «Amor Marinero» a una menor de edad, María Espinosa se encuentra estancada en una regularidad que, al igual que María Antonia, hace que apenas sorprenda y que te limites a ver lo bien que lo hace. Poco que decirle en la parte técnica, en la interpretación se la ve más hecha respecto a las primeras semanas, pero en general María Espinosa depende muchas veces del tema que le toca para conseguir brillar al final de la gala. 9.

Álvaro Montes: «Mi amigo» es la canción mejor cantada en Se Llama Copla y la que más cuidado se ha tenido a la hora de asignarla. Todas las versiones precedentes fueron de matrícula y la de Álvaro no se ha quedado atrás. Sencillamente era lo que le hacía falta al trebujenero: una copla que le permitiese expresar su arte, su amor por el género, lo bien que lo conoce y el enorme respeto que le tiene. Ni estridente, ni excesivo ni nada. Intenso y muy cantado de principio a fin. 10.

María Antonia Tenorio: notable siempre con todo lo que sea copla clásica, en especial con las de Juanita Reina, «Cariño ciego» le ha salido mejor que otras a María Antonia. La voz ha estado menos forzada y ha matizado muy bien las notas. Puede que valorar a María Antonia sea muy repetitivo, pero su temple de coplera y su forma de resolver siempre queda muy agradecido en el programa. 9.

Álvaro Camacho: Álvaro es lo contrario a María Antonia siendo un caso similar: casi todas las semanas repite la misma actuación cambiando solo de canción (pocas diferencias tiene de una gala a otra cuando le toca cantar) y eso en una persona tan poco neutral tanto en físico como en voz llega un momento que cansa. Si María Antonia se salva porque está dentro de un estandar coplero, Álvaro suena redundante porque su personalidad parece estancada y no evoluciona, sino que está casi como al principio. Esta noche ha cantado «Qué guapa eres» con los vicios, como los cambios de acentuación y su exagerada expresión facial, que siempre viene arrastrando, y ya van 3 meses… 6.