Era una gran idea y había grandes expectativas sobre él (como siempre). Jose Mari Cañavate presentó el pasado viernes 22 de febrero su nueva colección de flamenca y fiesta bajo el nombre de «El arte por el arte» en el Hotel Colón de Sevilla. Una presentación muy esperada por los seguidores de la moda flamenca, pues Cañavate es uno de los diseñadores más punteros, y que suponía la vuelta de un creador que ha estado en los dos últimos años dedicado a la costura y diseño exclusivo para sus clientas.

Dicho de otra manera: le tocaba hacerlo, porque no podemos obviar que en plena era de las redes sociales la fama es más efímera que nunca, cuesta mucho mantenerse y es necesario seguir ofreciendo tu trabajo para que el público no se olvide de tí. «El arte por el arte» es una colección cápsula compuesta por 14 piezas con las que Cañavate ha querido mostrar que sigue aquí, que sigue ejerciendo de diseñador y que le queda cuerda para rato. La vestidos de fiestas mantienen ese glamour y brillo propios de las creaciones del diseñador, mientras que los siete trajes de flamenca vuelven a ser grandes piezas ideadas por el diseñador que vuelve a aunar combinaciones tradicionales de color (azul, rojo, blanco y negro) con lunares, escotes muy generosos, grandes volantes y muchos detalles con encajes o azabaches. Una muestra pequeña en la que siempre esperas más cantidad, pues de calidad ya se iba muy bien.

Esta presentación, esperada y anhelada por muchos estuvo muy bien por lo que se mostró en trajes pero, desde un punto de vista más personal, considero que sobró lo que vino después. Tras presentar los trajes, Cañavate quiso leer un pequeño discurso en el que sin dar nombres apuntó a las dos pasarelas que se han celebrado en Sevilla este año y a las agencias que lo organizan criticando su funcionamiento y que el hecho de estar o no en ellas te permita ser alguien en la moda flamenca. Sinceramente, creo que esto sobraba: puedes estar en contra de SIMOF y de lo que representa, pero cuando presentas tu trabajo, debe ser él quien hable por tí: allí se fue a ver trajes, no a criticar a Doble R o a Go! Eventos. Además, no son pocos los diseñadores que presentan por su cuenta su colección y lo hacen sin más. Creo, sencillamente, que esto se podía haber pasado por alto o haber hablado en un círculo más cerrado. Hablar así públicamente lo único que hace es dar titulares y, no nos engañemos, a la gente le gusta más la polémica que un traje bien hecho, por lo que no se entiende que al presentar una colección lo acompañes de unas palabras que dudo mucho beneficien a nadie. Al final, lo de siempre: se habla de otros temas y la moda… la moda se queda para las fotos que para lo escrito ya hay otros contenidos.

Antes de acabar solo quiero dirigir unas palabras a quienes fueron parte de la organización del evento en general y a Cañavate en particular: la muestra de trajes fue impecable y preciosa, todo lo que vi vuelve a confirmar que muchas, muchísimas mujeres pedirían un crédito para ir vestidas de Cañavate a la feria. A día de hoy sigue siendo de los mejores en cuanto a diseño y costura pero, por favor, nadie tiene la necesidad de irse de allí pensando en un discurso en vez de recordar los trajes. Su trabajo nunca debería verse empañado por unas palabras.

En líneas generales: Cañavate presenta una pequeña colección de flamenca y fiesta siendo la parte de volantes una nueva muestra de su gusto por los estilos goyescos, sesenteros y con guiños de alta costura.

Destacamos: los volantes más grandes y los cuerpos menos entallados que se van abriendo desde la cintura.

¿Qué me recomiendas?: sin duda, el traje blanco de lunares azules, el rojo con flores estampadas y falda blanca o el dos piezas en negro.