Segunda y última parte a nuestro repaso de las (mini)colecciones que vimos en la Pasarela Wappíssima en Sevilla de Moda. Con ella cerramos los reportajes dedicados a la citada pasarela, una opción más modesta pero igual de necesaria para que los nuevos nombres de la moda flamenca tengan opción y cobertura de mostrar sus creaciones fuera de los concursos de nóveles.

Ernesto Sillero. Correcto y muy bien realizado ejercicio del joven diseñador que explota un campo que todavía no encuentra su sitio en las pasarelas, pero que es igual de necesario: la moda “de calle” pensada para Feria, ya que no son pocas las que quieren arreglarse sin ir de flamencas. Volantes y flecos se dejan ver sobre pantalones y tops o corpiños muy elaborados, llenos de detalles cuidadosamente colocados y con protagonismo absoluto del rosa y blanco en el color. Idea muy estructurada pero en la que algunos podrían haber echado de menos que hubiesen más trajes de flamencas propiamente dichos.

 

Mario Gallardo. Los que conocemos su trabajo nos esperábamos una replica en flamenca de Dolce&Gabbana (tras ver su anterior colección de calle). Si y no. Mario no se ha resistido a la fiebre del oro (bien combinado con blanco y verede) y lo ha incluido en “Mare mía”, una pequeña muestra de su buen hacer como diseñador y en la que se agradece que los trajes de flamenca que hace, al menos, no parezcan trajes de fiesta con 3 volantes añadidos, sino que en esencia sean trajes muy feriantes, con buenos acabados y un toque clásico pero sin recurrir a los lunares. Buen trabajo del ganador de la pasarela de nóveles de Jerez que, esperemos, nos sorprenda en 2014 con una colección más grande porque este año ha dejado con ganas de más.

 

Isabel Aliaño. de inspiración fallera y con un punto dieciochesco, la colección de Isabel Aliaño jugaba con distintas opciones en los volantes, tanto en diseño como en confección y combinando tejidos más propios de la moda flamenca con el estampado de la fiesta valenciana. Trajes muy personales, línea muy coherente y acabados para todos los gustos en la que, implícitamente, la diseñadora muestra casi todas sus opciones de trabajo.

 

Paqui Rodríguez, Portona. colección dedicada en su mayoría a las mujeres que visten de Amazona, la muestra de Portona cuenta con varias pinceladas de varios estilos, en la que se ve esa orientación a las flamencas que montan a caballo pero en el que hay espacio para la combinación de dorado y azul para dar un toque más sofisticado o para las faldas llenas de volantes con vuelo y distintas hechuras.

 

Innova Flamenca. ¿Reconocen la estética bucólica, romántica, decimonónica, que recuerda a los paisajes europeos de la modernidad artística? Pues bien, una colección tan buena en diseño y patronaje se puede deslucir por completo si no sabe gestionar la presentación. Vistos estos trajes: ¿Qué sentido tiene poner a una bailarina de ballet una canción de Metallica acompañada de un grupo de niñas taconeando (y luciendo camisetas con publicidad insertada) antes de este desfile? Es más: ¿A quién se le ocurre acabar el desfile con “El tigeraso” de Maluca, canción utilizada para promocionar el Tuenti? Dicho de otra manera: es muy fácil que un buen trabajo (la colección es bastante buena en sí) no se perciba bien ante una presentación descoordinada y en la que te preguntas varias veces: ¿Y esto a qué viene ahora?