La declaración por parte de la Unesco de los Patios de Córdoba, una de las joyas de la ciudad califal que más fascina al que esto escribe, como patrimonio de la humanidad es el punto de partida para una diseñadora que se enorgullece como pocas de sus raíces cordobesas, flamencas, gitanas y andaluzas. Juana Martín es un nombre propio de la moda española, pero también es una diseñadora que cada año mira al sur y nos trae su colección de flamenca, una de las más esperadas y deseadas por las seguidoras del género.

En «Las gitanillas de mi patio» Juana apuesta fuerte por los colores naturales, por aquellos que pueblan las macetas y las estampas típicas del centro de Córdoba, dando mucha fuerza y vitalidad a cada una de sus creaciones: el verde de los tallos, el blanco de las paredes, el negro de las rejas, el amarillo de los metales y del sol, el marrón de las maderas o el rosa de las flores. La gama más primaria y básica se presenta en una muestra que potencia a su vez la luz y el brillo, dando un tono fluor llamativo para subrayar, más si cabe, el aire sureño de las creaciones. A su vez, los enormes volantes que la creadora nos trae cada año, aparecen en cortes asimetricos y con abullonados para recrear esas hojas y flores que van cayendo por las macetas o que directamente acaban cubriendo alguna pared rememorando el aire naturalista de los patios. Más allá del color, las aplicaciones en negro (muy bien combinado con verde fluor) o en bronce, los brocados y crochet en blanco o las flores estampadas imprimen el carácter especial y el toque personal que tiene esta creación frente a otras muestras de la diseñadora.

Junto a las propuestas de flamenca, Juana vuelve a incluir en una misma colección opciones más livianas, sin todos los metros y volantes que llevan sus faldas y que no son traje de flamenca pero que bien valdrían igualmente para las fiestas del mayo cordobés: trajes cortos pero con patrón de cuerpo y mangas que reproducen los mismos volantes que los de flamenca, así como combinaciones en blanco y negro de leggins con grandes blusas o chaquetas de aire muy flamenco y más enfocadas a lo que puede ser la Feria de la noche o para visitar los mismos patios.

Una vez más, Juana repite estructura en su colección, combinando flamenca con fiesta, pero aportando elementos nuevos y matices de reinvención que hacen única su colección y que demuestran que ella tiene estilo propio pero que sabe sentarse y realizar propuestas nuevas sin romper con lo anterior ni sonar a ya visto.

En líneas generales: Juana Martín homenajea a los patios cordobeses en una colección compuesta por los colores que pueblan esos rincones del centro del Córdoba llenos de primavera y en el que hay sitio para sus flamencas de siempre que no tienen miedo al peso de los volantes así como para otras opciones de ir a la Feria.

Destacamos: siendo una colección dedicada a los patios y que toma algunos de sus colores más característicos, nos han faltado el azul y el rojo que pintan la mayoría de macetas (o al menos las más conocidas).

¿Qué me recomiendas?: aunque el naranja no es un color muy favorecedor en flamenca (si no estás morena) recomendamos el traje en ese color con mangas largas o el verde con volantes en los hombros. De la parte de fiesta nos quedamos con el rosa con cremallera delantera o el blanco de lunares negros.