Es muy habitual en moda flamenca que las diseñadoras tiendan a alternar una colección que llame poderosamente la atención por su creatividad e idea conceptual que “amarra” la mayoría de los trajes a ese guión, con otra más comercial y un planteamiento más liviano en el que los trajes hablan por sí solos por encima de la colección o del conjunto, siendo este el caso de Carmen Vega en 2013.

La diseñadora de Ayamonte venía de realizar una colección con toques infantiles que llamó la atención por los estilismos y por trajes más cortos de lo habitual, llegando incluso a no gustar o a no conseguir una respuesta tan abrumadora por parte de la prensa. “Me embrujaste” es la correcta respuesta a todo ello. El nombre de una de las mejores letras del cancionero coplero, un estribillo que todos los amantes del género habrán soñado alguna vez con oír, nos trae una flamenca muy coqueta y elegante, sin grandes pretensiones por destacar pero llena de detalles y con mucha personalidad. Probablemente no sea protagonista del paseo por el real, pero la gran mayoría de estos trajes tienen un aire de exclusividad y de ser únicos, siendo ese el gran detalle de la colección: patrones bien hechos, con diseños interesantes, para toda clase de flamencas, con colores y tejidos muy bien aplicados al patrón que le corresponde (los pastel y bebé para los canasteros o trajes enfocados a la feria de día y los negros para los volantes y los brillos). A ello se le une un diseño de volantes y los escotes que parte de costuras básicas para ir recreándose en la colocación de los mismos. Con todo, y a pesar del nombre, no es una colección coplera ni pretende serlo, solo se trata de un conjunto de propuestas para la Feria en la que cada traje destaca por sí solo y en el que la diseñadora tal vez haya buscado arriesgarse dentro de unos límites. Dicho de otra manera: es lo bastante comercial como plantearse el querer comprarse uno, porque precisamente este 2013 no brilla por su creatividad y a algunas colecciones “comerciales” les falta ese punto en el que logras que una clienta se anime de verdad a ir a por el traje.

En líneas generales: Carmen Vega presenta una colección llena de buenos trajes sin mayores pretensiones, en el que el único juego está en la colocación de volantes o en los escotes y en el uso del color, orientando la mayoría de las piezas a que sean fondo de armario.

Destacamos: la elección de tejidos, estampados y colores.

¿Qué me recomiendas?: nos quedamos con el canastero estampado de escote de barco, el “falso dos piezas” de encaje beige y falda rosa con lunares en el mismo color o el azul y negro.