Poco más se le puede añadir a una colección de flamenca de corte clásico cuando su nombre es “Siente Abril”. La nueva muestra de Nuevo Montecarlo ni sorprende, ni pretende ser transgresora en el diseño ni nos descubre nada nuevo de la veterana firma de sevillana. Lo que hace sencillamente es cumplir con su papel: presentar una colección de trajes que son pura sevillanía, de los que se verán en casetas de un módulo dentro de una semana por el Real, ya sea en versión original o copiada y que son parte activa del estilismo y la personalidad estética de la actual Feria de Abril.

De igual manera que Lina o Pilar Vera son necesarias en su versión más conservadora, una Feria de Sevilla tampoco se entiende sin Nuevo Montecarlo. Opción demasiado mascada para algunos, su propuesta para este 2013 es lo que dice su nombre: siente abril. Un abril con menos canasteros que otras veces, con mangas largas y volantes más livianos y cortos, patrón que se repite en los cuerpos donde los volantes aparecen de todos los tamaños, desde faldas de pequeños volantitos que comienzan en la cadera a cortes de sirena que recuerdan a las batas de rociera, pasando por toda clase de variantes y asimetrías en la que se intuye un menor vuelo respecto a otros años. Se podría decir que estamos ante un intento de huir de una figura de flamenca que se ha extendido por la Feria en parte gracias a esta firma, como se ve en la propuesta de colocar el mantoncillo cubriendo el escote o incluso suelto, con flecos más cortos en vez de ponerlo a ras de escote. Todo ello con colores más apagados respecto a su anterior colección, casi sin encajes de bolillo y con algunas propuestas muy interesantes como son los dos canasteros que empiezan por encima de la cadera (eso sí es un canastero) o los trajes de lunares de tamaño medio y separados, que son el punto más colorido de una muestra que, si la miramos detenidamente, no deja de ser una enciclopedia bien montada de lo que muchas mujeres le piden después a la modista. En ese sentido la colección se ve un poco como una respuesta a aquellas que entran en su tienda no para comprar si no para coger ideas pero no olviden que no hay ni copias buenas ni malas sino copias a secas, y no son pocas las flamencas a las que les encantaría llevar uno de estos trajes.

En líneas generales: Nuevo Montecarlo presenta una propuesta con menor protagonismo de los canasteros, sobria a niveles generales, con un punto flamenco y una amplia gama de ideas en las faldas y volantes.

Destacamos: el público tiende a asociar a esta firma con los empolvados, los tonos bebé y/o pastel, cuando a veces incluyen tonos más saturados y con más fuerza que suelen ser los mejores trajes de la colección.

¿Qué me recomiendas?: el traje verde con lunares en blanco roto y mantoncillo a juego, el canastero negro con lunares blanco o el rosa de lunares negros.