No ha habido fase final de Se Llama Copla en la que haya faltado una coplera “de toda la vida”, una mujer con años de experiencia, batas de cola, peina y actuaciones a sus espaldas en toda clase de escenarios, siendo María Antonia Tenorio la concursante que, sin lugar a dudas ha ocupado ese puesto desde el principio.

Coplera clásica y chapada a la antigua, María Antonia destacó por su madurez y por su diferencia de edad respecto al resto de concursantes en una edición plagada de concursantes adolescentes. Eso le permitió destacar y ser de las mejor valoradas por el jurado y por el resto de compañeros que la veían como esa coplera que solo tenía que ponerse el traje de flamenca, coger el micrófono y salir a cantar porque, cante lo que cante, María Antonia siempre resuelve. Mas tranquila en sus primeras semanas, la llegada de nuevos concursantes destinados a mejorar el nivel de la edición asentó a María Antonia en una regularidad con el jurado que en el público siempre se traducía en un apoyo escaso o nulo que la han llevado casi todas las semanas a ser candidata al reto, pero salvándose siempre de cantarlo ya que el favorito o el retante permitían que ella siguiese hasta el final. Lástima que esa empatía y positividad que transmitía al resto de compañeros nunca haya sido suscrita por el público.

Al margen de ese detalle que la tenía todas las galas como eterna candidata a perder el banquito, ha sido muy agradecido ver a María Antonia en esta sexta edición: además de su simpatía y desparpajo natural, cuando ha sido la primera en cantar, nos metía en la gala y nos acercaba al espectáculo coplero, y en otras ocasiones nos recordaba que estábamos viendo un programa de copla. Eso a veces podría hacerla predecible o poco atractiva como artista, llegando a mostrar una nula evolución que realmente ella no precisa pues por edad y experiencia, María Antonia juega en otra liga, sencillamente ha venido a cantar, a hacerlo bien y a vivir la experiencia de Se Llama Copla, tal como han hecho otras de sus compañeras. No será la mejor, ni la que mejor cante ni va a impresionar, pero a Se Llama Copla le sienta muy bien tener a concursantes como María Antonia pues empezar las galas con actuaciones como la de «Como dos barquitos» nos meten de lleno en el universo coplero:

A favor: hasta ahora se ha librado de cantar el reto y no la vemos de las primeras en las posibles listas que sus compañeros hayan hecho de «con quién se retarían». Además, el jurado siempre la valora bien.

En contra: el público jamás la ha apoyado. Con toda seguridad será muchas semanas candidata al reto.