Noelia López con la diseñadora Carmen Jarén. Ambas lucen trajes de la diseñadora lebrijana.

Es una de las muchas Ferias que se celebran durante el mes de Septiembre y una de las citas donde la Moda Flamenca todavía se luce aún estando ya pensando en la siguiente temporada. Lebrija es un pueblo en el que se tiene predilección por los volantes y lunares: desde siempre ha tenido una Feria donde las mujeres de todas las edades se visten de flamenca y lucen sus trajes cuidando todos los detalles. Ese gusto por los volantes ha dado un estilo propio del que ya hemos hablado en otras ocasiones y que marca la diferencia de como les gusta vestirse aquí a las flamencas.

Unas flamencas que a veces recurren a diseñadores, a casas comerciales o a las modistas de toda la vida para engalanarse durante unos días por el Real. De los diseñadores y firmas locales destacan este año cuatro nombres: La Giraldilla, empresa dedicada desde hace años a fabricar para otras tiendas repartidas por toda Andalucía y que tiene sus instalaciones centrales en Lebrija, Carmen Jarén, diseñadora habitual en las pasarelas sevillanas de moda flamenca, Isabel Trujillo, veterana de los volantes que desfiló en Simof cuando este se realizaba en el Hotel Alcora (allá por los noventa), o Ernesto Sillero, joven creador lebrijano que ha sido el último en incorporarse a la moda flamenca y que ha visto sus primeros trajes en la Feria tras participar en el certamen de nóveles de la Pasarela de Jerez.

Junto a los trajes de estos diseñadores, hemos visto creaciones propias hechas por costureras o trajes de diseñadoras que tienen algunas clientas fijas en Lebrija como Aurora Gaviño, Carmen Vega, Faly o Hermanas Serrano. De lo mucho que se ha podido ver, os traemos aquí un pequeño resumen porque, además de en pasarela, los trajes también deber pasar la prueba del albero:

Modelo en coral anaranjado con volantes en azul. Buena combinación de colores y elección del tipo de escote. La sencillez de utilizar un color liso contrasta con la fuerza del mismo así como la vistosidad del corte de los volantes.

Traje de Carmen Jarén. A pesar de su sencillez, el uso del blanco y del negro añade mucha elegancia al look y le hace resaltar sin grandes detalles. Una de las mejores piezas de la colección del año 2012 de la diseñadora que, como vemos, se integra muy bien en el Real.

El verde y el rosa forman un dúo que casi siempre acierta en flamenca. En esta ocasión, el estampado floral es un acierto y parece que no se ha dejado nada al azar en el traje. Opción atrevida para algunos pero bastante feriante en las formas.

Traje de Isabel Trujillo. Para los que quieran conocer el trabajo de esta diseñadora, este traje lo resume casi a la perfección: falda canastera de varios colores y tejido de gasa para dejar entrever las enaguas, detalles en mangas y un patronaje que, para la parte superior, apuesta por cortes propios de otros vestidos que no son de flamenca.

Traje de Ernesto Sillero. Otra muestra de que el blanco y el negro en flamenca funcionan muy bien sin necesidad de recurrir a lunares. Separar el tejido y el corte de falda y cuerpo, aún siendo una misma pieza, ha sido todo un acierto en este caso.

Traje de La Giraldilla. A diferencia de casi toda Andalucía, el plumeti no ha sido el tejido estrella en Lebrija. Uno de los pocos trajes que vimos con esta tela fue este en verde agua realizado por La Giraldilla.

Opción arriesgadísima y atrevida para muchos. Tengo que deciros que esta flamenca estaba segura de lo que hacía: no se excusaba por nada de lo que llevaba en su look y se sentía estupenda con todo lo que portaba. Un ejemplo de que, si bien la gente puede mirarte raro, lo importante es tener actitud y salir a defenderlo. Seguro que no dejó indiferente a nadie.

Traje de Ernesto Sillero. Modelo en blanco con falda y mangas de volantitos. Presten atención al juego de tejidos en cuerpo y brazos. Apariencia de modelo blanco para fondo de armario pero que deja también su sitio a los detalles.

Traje de Carmen Jarén. Nueva muestra en blanco y negro y nueva lección de elegancia. Hemos de destacar en este look también la elección del color de los pendientes y la flor, que suman al conjunto y no llaman la atención en exceso.

Traje de Isabel Trujillo. A lo que os contamos antes de la diseñadora, añadimos también su gusto por incluir flores pintadas en el cuerpo de los trajes, así como las mangas sin volantes que suelen verse en sus creaciones. Elegantísima y muy buena elección de tejidos así como de tonos de morado y violeta.

Inspiración gitana y arabiga para un traje rico en detalles y que sucumbe a la fiebre del oro que hemos tenido en las últimas temporadas. Vistosidad de mangas y cuerpo o del uso de un color, el cardenal, que dan un aire étnico pero muy elegante a la pieza.

Traje de La Giraldilla. Modelo canastero pensado inicialmente para el Rocío pero que después bien vale para la Feria. Caso muy extendido en Lebrija, pueblo muy rociero y feriante a la vez.

Beni Romero, diseñadora de la firma La Giraldilla, con un traje de su colección.

La diseñadora Carmen Jarén luciendo también uno de sus famosos trajes pintados.

Además de estos trajes, os dejamos con esta galería donde podréis ver algunos más: