La noche coplera transcurrió con mucha normalidad: pocos sobresaltos, actuaciones en su conjunto buenas o muy buenas y unos concursantes que recuerdan un poco el espíritu de las primeras ediciones, donde los más experimentados convivían con las nuevas promesas. También se agradece que de momento apenas haya polémicas y todo transcurra con normalidad, de hecho la gala fue algo rápida y apenas se hizo pesada, algo a lo que ayudó mucho el nivel de los concursantes.

Finalizadas las actuaciones, la tabla del jurado lo dejaba todo muy claro: 7 concursantes muy bien colocados y 3 claros candidatos al reto: Ismael Rodríguez, María José Romero y María González. Ismael era el que más votos tenía, con un total de 25, pero aún así estos tres primeros candidatos estaban alejados del resto de compañeros, pues los siguientes en la tabla eran Sergio y Amara con 29 puntos. Por tanto, una buena votación del público sería clave esta noche.

La primera en saber su destino esa noche fue Lola Vega: la trebujenera fue la favorita de la audiencia, siendo la líder absoluta de la noche ya que también estaba primera en la tabla del jurado (aunque empatada a 33 puntos con Naomi). De los candidatos al reto por el jurado solo Ismael logró salvarse, mientras que María González y María José Romero tuvieron que cruzar la pasarela. A ellas se unió por segunda semana consecutiva Isabel Rico, que volvió a estar última en la tabla… y ahí tenemos que ponernos ya serios, porque si Isabel va a convertirse en una nueva María Antonia podremos dar por seguro que uno de los otros dos candidatos al reto estará condenado. Ya lo vimos anoche: Lola Vega no la salvó porque sabe que nadie se va a retar con ella (¿Quién va a querer retarse con una clara candidata a ser finalista?). Así, María González obtuvo el favor de la trebujenera mientras que María José Romero quedó para cantar el reto ya que la retante, Isabel Gómez, prefirió no hacerlo con Isabel Rico.

El reto entre María José Romero e Isabel Gómez cantando «Ojos verdes» estuvo bastante igualado: María José jugo más con la baza interpretativa, no quiso tirar de deje flamenco ni del aire pantojista que tiene en la voz, resultando delicada y bastante elegante en general. Isabel técnicamente lo hizo bien, sin mayores pretensiones, hizo lo que la canción pedía. Tal como dijo Inma Jabato, era uno de esos retos en los que la retante merecía una segunda oportunidad pues, como el jurado dejó caer, no había motivos para expulsar a María José a la vez que a Isabel el no terminar de romper le pasó factura. Terminó así la segunda gala, sin expulsiones, y con un plantel de concursantes que ya se muestra superior al de la anterior edición.