Mari Carmen González: como todas aquellas personas que, por edad, están casi empezando a cantar en un escenario, Mari Carmen necesita más clases y pulir muchas cosas. Buena y potente voz tiene, pero esta noche ha recurrido a apretar y subir la voz en ciertos momentos para dar una mejor sensación y tapar los nervios que por momentos le hacían temblar la voz. Otro detalle de la voz es que tiende a diptongar vocales (la e pasa a ser una ei, o la o se convierte en ou), un fallo que es muy habitual en los concursantes de los programas musicales. Caso aparte es su expresión corporal, pues su cara sigue estando muy estática y con miedo, mientras su cuerpo apenas se mueve. ¿Es la gala 2 el momento para que ella cantase «Mis Trenzas«? Teniendo en cuenta lo bien que le va el tema a su voz y la posible evolución que vivirá en el programa, ha sido demasiado pronto. 6.

Ismael Rodríguez: al igual que su compañero Mari Carmen, Ismael no se ha hecho todavía al escenario. Muy expresivo de cara (ha mirado muy bien a cámara en planos cortos), el baile no es lo suyo, y en un tema como «Luna de España» que tiene una parte instrumental en la que hay que bailar, se ha notado bastante. Vocalmente tiende a unir palabras y a alargarlas, llegando a recordar ese aire de bolerista que el programa le ha señalado y que le ha venido muy bien para la canción, aunque le falta todavía para imponerse en la actuación (entre la orquesta y los bailarines se ha visto muy eclipsado). Como curiosidad, su timbre de voz recuerda al de Álvaro Díaz. 6.

Amara Tempa: debutante de la noche tras ganar el reto la semana pasada, Amara Tempa es una de las concursantes más copleras y con una personalidad muy propia. Poseedora de una gran belleza, ella es consciente de su percha y lo aprovecha, mirando y jugando con la cámara (tiene mucha telegenia), moviéndose con soltura en el escenario hasta el punto de suplir la ausencia de un Agustín que, en una canción como «Amor Marinero«, hace mucha falta. Otro de los puntales es la voz de Amara, melódica y coplera al mismo tiempo, que cambia de timbre en las subidas imprimiendo mucho carácter a una canción bastante melosa e incluso aflamencando finales. El conjunto le ha quedado muy personal, sin recordar a Rocío Jurado ni a nadie. Buen comienzo de una concursante que podrá darnos muy buenas noches. 8.

María González: lo que bien empieza… mal acaba. María tenía la oportunidad de mejorar todo tras la actuación de la semana pasada. Empezó bien «Las bulerías de la isla«, acoplando bien la voz a la canción y moviéndose muy bien en el escenario. Si la copla hubiese acabado en la primera parte hubiera estado bien, pero el fallo al final del primer estribillo y la entrada tardía en la segunda parte (repitió un baile retrasando el tema) se notó bastante aunque solo Diego Benjumea se lo recalcó. A partir de ahí María terminó el tema como si nada hubiese pasado y sin dejarse ver nerviosa, lo cual habla a su favor pero, a pesar de todo, tiene mucho que caminar. 5.

María José Romero: algo que ocurre en muchas orquestas de copla es que los músicos tienden a sonar más lentos que en las grabaciones originales, tal como ocurre en el programa. Si ese ritmo lo ralentiza la música lo menos que puede hacer el cantante es disimularlo, cosa que María José hasta ahora no ha hecho, pues la cordobesa también ralentiza el ritmo de sus canciones en las partes cantadas y excede después el tiempo en los garganteos, dos vertientes que en «Mis tres puñales» los ha llevado casi al extremo. La palabra con la que se podría calificar no llega a ser aburrimiento, pero cuesta mantener la atención en las actuaciones de María José pues le faltan ritmo y fuelle, una pena porque de percha coplera y de voz va muy bien servida. 6.

Lola Vega: nadie que conozca su trayectoria podría imaginar que el jurado le pidiese a Lola que fuese más coplera. Tras esa reprimenda la trebujenera ha sacado con todas las consecuencias esa coplera que es y que lleva dentro. Su «Vendedora de coplas» ha sido copla marifestista en estado puro, tonadilla española de la buena, garbo, tronío y mejor movimiento de volantes. Lola es una coplera profesional, vocalmente poco se le puede decir y tiene un sentido del tiempo escénico que muy poco conocen. Con sus actuaciones lo único que nos queda es disfrutar. 9.

Naomi Santos: si el que asigna los temas este año es Josemi, hemos de decir que confía y mucho en el potencial de Naomi. Tras unos casting llenos de coplas salerosas, la algecireña lleva dos semanas con auténticos miuras. Esta noche ha sido «Romance de Juan Osuna» una pieza donde se han repetido los detalles de la semana: el conjunto queda muy bien e incluso hace que te guste, la aplaudas o te levantes del sofá, pero técnicamente desafina y abusa de su voz cuando ya lo tiene todo ganado. Naomi, aunque se vea un poco terremoto, es muy profesional y sabe llevar para adelante las actuaciones, ahora falta verla en coplas donde la música o la intensidad no la ayuden. 8.

Sergio Díaz: ataque de corrección puro y duro es el que ha sufrido Sergio esta semana. El concursante ha aprendido rápido lo que el jurado le dijo esta semana y ha expresado mucho más, ha interpretado (aunque con demasiada intensidad) y ha contado la historia. Su voz también ha ganado enteros sonando mucho más limpia y con una pronunciación bastante clara. Muchas mejorías que han hecho que el de Lora haya conseguido una de las mejores versiones de «Tus Ojos Negros» cuyo único fallo podría decirse que ha sido la posible influencia de la balada convencional a la hora de enfrentarse al mismo. 7.

Isabel Rico: y siete ediciones después… llegó una gran versión de «Amante de Abril y Mayo» a Se Llama Copla, una de las coplas predilectas de un servidor. No es que las anteriores no fueran buenas, pero todas quedaron en el notable, ninguna llegó al sobresaliente. Isabel Rico lo ha hecho todo: ha cantado, ha contado la historia, la paseado y la ha interpretado como el pasodoble lo requería, aportando ella su gran voz y su conocimiento de la copla clásica (no ha pegado grandes subidas y no ha hecho nada que el tema no pidiese). Si le pusiésemos un pero es que hemos echado en falta una bata de cola aunque, eso sí, iba guapísima. 9.

Eugenia Sánchez: Eugenia es de las que también aprende rápido. En una semana ha corregido su falta de versatilidad a la hora de expresar con la cara y ha logrado resultar más completa en su actuación. «Corona de perlas» ha sido un buena puesta en práctica de esa necesidad de expresar con el cuerpo y con la mirada además de con el cante. Vocalmente ha sonado muy coplera, a veces con un deje más de tonadillera que melódico, pero con un resultado notable y que quedaba bastante agradecido para ser la última actuación de la noche. 8.