Se define como exótico aquello que es “extraño, chocante, extravagante”, aquello que es ajeno a lo nuestro pero no por ello no deja de ser lo mismo desde otra visión. Lo que a nuestros ojos es distinto, para otros será lo normal.

No son muchas las culturas que logran atrapar al extranjero gracias a la fascinante belleza de su exotismo o de su condición de diferente. Y tan diferente es España de la Asia más oriental que a día de hoy cuesta explicar por qué un japonés quiere aprender flamenco o incluso se atreve a cantar por bulerías. Quizá en la ignorancia esta el encanto de ese riesgo hacia lo desconocido.

Si hace una semana nos recreábamos sobre nuestro propio pasado, mostrando unas novias que fascinarían a quién viene de lejos, hoy acercamos algunos elementos de la cultura asiática hacia lo nuestro, hacemos que nuestras novias prueben el encanto de lo exótico a la vez que conservan nuestra identidad. Un paseo por algo tan propio como es el Parque de María de Luisa para comprobar que Oriente y Occidente se miran mutuamente seduciendo a quién viene de lejos y fascinándose por aquello que nos muestran.

Un crisol de culturas fluyendo por medio de una naturaleza que es testigo aquí y allí de como nosotros vamos poco a poco uniendo las señas de identidad y acercando fronteras: queremos vivir en las proximidades el encanto de aquello que se nos antoja lejano. Sencillamente, lo exótico se hace nuestro, cogemos prestado aquello que no nos pertenece para recrearnos y, por momentos, disfrutar con la belleza de lo especial.






Créditos:
Estilismo y dirección de arte: Mónica Bozada, Pete Estrada,
Cayetano Gómez y María Villarrubia.
Colaboradores
Diseñadores: María Villarrubia, Taller de Diseño y Carmen Maza.
Fotografía: Cayetano Gómez
Maquillaje y Peluquería: Peluquería M&Chic
Modelos: Marta García, Alba Sánchez, Inés Moreno y Aurora Mora.