La muestra de moda de la provincia de Sevilla, realizada en el patio de la Diputación estos últimos cuatro días, puso ayer el broche final a sus jornadas de desfiles con la semifinal del primer certamen de diseñadores nóveles de la pasarela We Love Flamenco. Fueron 11 los creadores seleccionados para presentar un traje y pasar la criba del jurado en la tarde de ayer.

Se jugaban a una carta el estar o no el 16 de Enero en la final con su colección completa y, como era de esperar, hubo de todo. A modo de titular que resuma todo, podemos hablar de buena costura en pequeñas ideas: por primera vez la hechura de los trajes llamaba más la atención que la creatividad en un certamen de nóveles. Sabemos que muchos están empezando y que será la primera colección para más de uno, pero se echó en falta algo de creatividad y de “no me recuerdes a nadie“. Eso si, ha habido casos de costura impecable, y eso a veces te salva la idea.

Una vez pasaron todos los trajes llegó el momento de conocer a los 8 finalistas. Con todos los diseñadores en la pasarela (acompañados por las modelos), Javier Villa anunció que los 11 semifinalistas estarían en la final, por lo que el adelanto que vimos ayer y os traemos hoy, se verá completo en un mes y medio. A la espera de ese resultado, pasamos a comentaros las ideas que vimos ayer:

María Jesús González: une dos colores que han sido protagonistas en 2013 y seguirán dando guerra en 2014, el buganvilla y el verde botella, en un traje de muy buena factura y con una idea muy comercial. Podría haberse quedado en uno más, pero la idea de convertir la parte de arriba en una capa (más que en un blusón) le hace ganar enteros y llamar la atención. Buen maridaje de costura, ideas y comercialidad.

Jenifer Santana: salió la segunda y nos adelantó una idea que se repitiría durante todo el desfile: el volumen como protagonista. Puede que sea por vistosidad, por querer llenar la pasarela o porque los nombres que han triunfado en los últimos año no han escatimado en metros, pero parece que coger una falda canastera y llenarla de metros es un valor seguro en los concursos de nóveles (objetivamente, la foto luce más y eso importa). La idea de Jennifer, a medio camino entre lo taurino y lo cofrade, es muy buena, en la que el cuerpo es muy elegante y la falda tiene una confección menos sobria y sobrada de tela.

Maite García Cruz: además del público allí congregado, los que íbamos como prensa o blogger lo hacíamos a ciegas. Desconocíamos la idea y el concepto de colección, por lo que lo único que podíamos interpretar era lo que transmitía el traje. La idea de Maite adelanta una colección que busca desmarcarse de lo tradicional por medio de las ideas: mezcla dos colores muy flamencos como son el negro y el rojo pero lo tiñe de gótico e incluso da un aire de vampira. No sabemos si tirará por el rollo noir, pero el vestido sin las tiras plegadas en el cuerpo quedaría más elegante y transformaría a su flamenca en una femme fattale.

Ángel Corrales: buena costura, buena idea, buena combinación de colores, buena colocación de volantes y estilismo muy conseguido en un traje al que no le faltarán candidatas. ¿Problema? Que recuerda a cierta diseñadora cordobesa. Lo dijimos el año pasado en SIMOF: haz lo que sea pero intenta no recordar a nadie. Sabemos que es complicado y que la flamenca es lo que hay, pero que recuerdes tan rápidamente a otra persona no es bueno en un concurso donde se valora, entre otros, la creatividad. Olvidando eso, el traje es muy elegante, favorecedor, con muchísimo potencial tanto en lo comercial como para producciones de moda, y hace que la flamenca luzca muy guapa y radiante. Solo una cosa: para la final que lo lleve una chica más alta.

Marta Rodríguez Guiote: ayer hubo varios trajes a los que les sobraba algo, a este le pasaba lo contrario, algo le faltaba. La mitad de arriba es muy elegante y la idea de convertir un volante en capa queda muy bien. Con la parte de abajo hay varias cosas a comentar: las flores parecen sustituir a los volantes sin hacer el efecto de añadir volumen, por otra parte el corte de neja asimétrico, hace que el bajo de la falda quede sin vuelo o haga el efecto de quedar colgando (si baja las enaguas se soluciona esto último), haciendo que el remate que suponen los volantes se pierdan. La idea está ahí, pero merece una vuelta más de cara a la final.

Eloy Enamorado: ya visto en la pasarela Wappissima el pasado mes de marzo, Eloy quitó la cola y convirtió la pieza en un traje de flamenca. Dicho en pocas palabras, está hecho para ganar. Idea, costura, detalles, materia prima, aplicaciones y estilismo de 10. Puede recordar a Dolce&Gabbana pero no recuerda a nadie en flamenca y lo tiene todo para ganar en un certamen de nóveles. Probablemente esto sea lo más barroco que veamos el 16 de enero, y a lo mejor los otros 5 trajes sean menos excesivos en los detalles, pero a la pregunta de ¿Tienen estos trajes alguna posibilidad de venderse o de lucirse fuera de una pasarela o de un editorial? La respuesta es sí: en Cantillana habría más de una que se lo pondría para la subida de la Asunción o para la romería de la Pastora.

Carmen García Vazquez: heredera también del barroquismo imperante en las últimas temporadas, la propuesta de Carmen utiliza el negro y el dorado en un trajes muy sobrio y al que, como vemos, le faltan metros y juego en la falda. Más discreta respecto a los demás, lo mejor que podemos decir es que al pasar a la final veremos la colección entera y podremos hacernos una idea mejor de lo que nos va a traer porque, en conjunto, el concepto se ve pero falta un poco de lustre.

Isabel Aliaño: tras dedicar el año pasado su colección a las falleras y a las flamencas, Isabel parece optar ahora por una corriente más comercial, buscando la diferencia en los pequeños detalles. De este adelanto nos quedamos con el puño fruncido en las mangas, las aplicaciones en uno de los laterales y la elección del tejido que hace que un traje en celeste y canastero (es decir, una idea bastante vista) sea más elegante de lo habitual y se vea como algo fresco y agradecido en una pasarela.

Álvaro García: fue una de las ideas más sencillas y a la vez uno de los trajes que te dejaron con ganas de más. Como se suele decir, Álvaro “buscó la foto” haciendo salir a su flamenca con los brazos entrelazados para mostrar las mangas de campana que llevaba el traje. Sensual, elegante, causando buena impresión y con una buena combinación de colores, muy favorecedoras para realzar el cuerpo de una flamenca.

Francisco Valverde: visto a posteriori, este traje tenía algo de premonitorio: CUATRO volantes y los colores de la bandera del Betis, ¿Casual, eh? Coñas aparte, diríamos que la decoración de una caseta de Feria es lo que ha inspirado este traje (y suponemos que la colección en sí): combinación verdiblanca, tela plisada que recuerda a un techo de flores de papel y mangas que aportan algo de caída. Muy cargado en metros de tela (ya decimos que el volumen se impone como protagonista), a más de uno le habría gustado ver como quedaba el traje sin el fajín que lleva en la cintura.

Rocío García: también visto en la pasarela Wappissima, el traje está muy bien hecho, el color es muy favorecedor y elegante y el detalle de las flores en los hombros hace que gane enteros. Para una pasarela de escuela, o como alumna, el traje destaca por sí solo, pero en un concurso de creatividad recordar a alguien no es lo mejor que te pueda pasar. En conjunto, fue de los mejores que vimos pero esperemos que en la final se vea algo más personal y propio.

 

Elegidos los 11 finalistas solo nos queda esperar al 16 de Enero para ver el resultado completo: buena costura, ideas que adelantan unas colecciones muy atractivas y un comienzo de la temporada (con este post iniciamos la categoría “Moda Flamenca 2014”) apostando por los jóvenes talentos. Ya queda menos.