Raúl Aragón. Toda la fuerza que vimos en su debut se ha evaporado en su segunda actuación de concurso. «La bien pagá» no nos ha traído, ni de lejos, al Raúl de hace dos semanas. Nada de fuerza, ni de carácter, ni de actitud altiva ni interacción creíble con la bailaora. Hacerlo bien en tu primera semana tiene estas cosas y es que, solo por eso, se le va a exigir más. 6.

Lola Vega. En las valoraciones del jurado de esta noche Pive ha dicho que las actuaciones de Lola son perfectas para incluirlas en un manual de como cantar bien cada una de las coplas que se le han asignado. La corrección de la trebujenera no la vamos a discutir, pero no han sido pocas las veces que «ha faltado algo» en su actuación. En «Con divisa verde y oro» ha sido cuestión de estética: con bata de cola, con peina, abanico, más volantes y los bailarines más presentes en el escenario la actuación habría quedado más redonda e incluso Lola habría puesto más de su parte para darle más empaque a toda la actuación. 9.

Sandra Acal. Hilario López Millán dijo hace dos temporadas que el «Zorongo Gitano» era un tema que no era agradecido para ningún artista, apreciación difícil de compartir pues ha tenido miles de buenas versiones y favorece a voces como la de Sandra, que tiene un punto aflamencado y cálido muy propio para esta canción. Vocal e interpretativamente notable, a la chica le falta todavía quitarse esa manía de poner cara de pena siempre que canta y jugar más con la expresividad de su cara para hacer más completa las actuaciones. Aún así, buen paso adelante. 8.

Mari Carmen González. Dejando a un lado el desastre que están cometiendo los estilistas con Mari Carmen y que, lejos de mejorar, va cada semana a peor, a la benjamina del programa se le ha ido la voz por completo en una canción que reivindica precisamente el poder de la copla… «La copla en mi voz» ha estado compuesta por una sucesión de graves difícilmente entendibles y unos agudos o unas subidas demasiado estridentes cuando no chillonas. Ni falta de seguridad ni incomodidad: la peor noche de Mari Carmen ha sido una cuestión puramente vocal. 6.

Mary Vico. Es duro decirle a una persona que se nota que se lo curra y que parece muy buena niña que tal vez no valga para estar en el programa. Mary podría ser una alumna modelo en el conservatorio, pero Se Llama Copla va demasiado rápido para ella y después de cinco semanas seguimos sin verla evolucionar. Su «Romance de la otra» le ha podido y apenas hemos visto cosas destacables, pues ni la interpretación ni la voz han estado a la altura. 5.

Sergio Díaz. Cuando se dice que la copla no tiene género predefinido que la cante se debería poner «Soleá» como ejemplo: muy apropiada para que una mujer la cante bien surtida de volantes, peina y demás complementos y muy socorrida también para una voz masculina y grave, Sergio ha sabido aprovechar su potencial esta noche. Muy lucido, paseado e interpretado, este pasoboble le ha dado al loreño una buena noche sin más aditivos y que viene a ser de ese tipo de actuaciones que se agradecen en la parte media de la gala. 8.

Eugenia Sánchez. Quería un cambio de estilo y se lo dieron con «Feriante«. Los que conocen la trayectoria coplera de Eugenia antes de entrar al concurso sabrán que ha sido el programa quién ha cambiado su estilo artístico, pues su copla siempre ha sido la de batas de cola, peina y abanico. Esta noche tampoco hemos tenido de eso, pero si hemos visto a esa Eugenia enérgica y con carácter coplero, que ha sacrificado la picardia del tema para lucirse vocalmente, con una actuación muy resultona en la que ella además ha sabido controlar bien el escaso tiempo que letra y música le daban. 8.

Naomi Santos. Qué el estilismo de las últimas ediciones está dejando bastante que desear es algo que llevamos diciendo desde hace… varias temporadas, pero a veces llega al sinsentido: ¿Para cantar «Romance de Valentía» hay que llevar un vestido de fiesta con lentejuelas en el escote y falda sin apenas vuelo? Naomi cumplió con su parte y cantó muy bien, supo interpretar la historia e incluso lograba hacer visible la historia del maletilla que se cuenta, además de recitar muy bien la parte hablada y encadenarlo con el final de la canción. Con volantes y con una buena bata de cola habría quedado mucho más redondo. Seremos repetitivos, pero esta noche se han cantado tres canciones que deben acompañarse de un estilismo coplero y de los de verdad. 9.

Ismael Rodríguez. ¡Qué socorrido es cantar «Señorita» para que alguien se venga arriba y se vuelva a meter de lleno en el concurso! Como ya pasase con «Amor maldito», Ismael ha tirado de otro de esos temas que gracias a un estribillo muy conocido y que se presta a que el artista se luzca, ha dado al granaíno una actuación buena, por encima de lo que hemos visto en las últimas semanas y en la que incluso su voz ha tenido más cuerpo. Por ponerle una pega, el final ha sido algo sobreactuado y sobrado de voz. 7.

Isabel Rico. Hagamos memoria: «La niña de fuego», «Los tientos del remordimiento», «Tus cinco toritos negros», «Tatuaje», «Amor maldito» y «Por qué te dí yo mis besos». ¿Cómo ha podido ser «La niña de la estación» la copla que haya dado el primer 40 de la temporada? Tras el no-40 de Naomi hace tres semanas, Isabel Rico se lleva la primera máxima puntuación de la temporada. Habría sido mucho pedir que la malagueña hubiese puesto bocabajo el plató de Se Llama Copla con «A ciegas», pero ha sido con esta cómica rareza de Concha Piquer con la que ha puesto al jurado de acuerdo y se ha llevado los cuatro dieces tras una interpretación soberbia, una voz cursi muy conseguida, una expresión corporal de matrícula y, en general, un festival de arte que muy pocas habrían sabido llevar adelante. 10.