Conocida por ser una «gala maldita» en casi todas las ediciones, la gala número 11 llegaba a la séptima edición con la resaca de la polémica entre Eugenia e Isabel algo candente y que, finalmente, no influyó especialmente entre el publico pues ninguna fue favorita de la audiencia. Si lo fue Sergio Díaz, al cual le benefició claramente su vídeo y entrevista de la noche en el que se habló de su problema con Araceli.

Siendo Sergio favorito, los concursantes en la zona de peligro fueron cinco: Sandra Acal, Naomi Santos, que se mantenían tal cual, y Lola Vega, Carmen Ramos e Ismael Rodríguez que se incorporaban a la terna. Dado que solo se necesita un candidato al reto, fue Lola Vega (la menos votada de la noche por el público) la primera candidata definitiva. La segunda volvía a ser tarea del favorito que no se lo pensó mucho y mandó a Isabel Rico debido a que «nadie se va a retar con ella». Así, las dos mejores copleras y las dos mejores voces de la edición eran candidatas al reto. La tercera fue elegida por el jurado que mandó a Sandra Acal por ser la menos votada. Con este panorama el retante Javier Pérez, que había estado toda la noche jugando al despiste, lo tuvo muy claro: cantaría con Sandra «No puedo vivir contigo».

Reto: a pesar de la sangría de expulsiones que estamos teniendo este año, también nos encontramos con que los concursantes están defendiendo muy bien los retos y que incluso superan con solvencia a los retantes, dependiendo a veces de un fallo o del gusto personal del jurado para quedarse. Sandra lo hizo bien, se creció y defendió el reto con la cabeza muy alta y con profesionalidad. Javier sin embargo fue un manojo de nervios que estuvo excesivo a la hora de mirar a cara y de gesticular, haciendo demasiados movimientos, cantando sin interpretar y evaporando en poco tiempo las expectativas puestas en él, además de que se le fue la canción. Finalizado el reto el jurado lo tuvo muy claro: Sandra se llevó los cuatro votos de los expertos y continuó una semana más en el programa tras ganar su cuarto reto.

Finalizaba así una gala 11 en la que esta vez no hubo expulsiones ni giros inesperados, aunque lo esperable, al comienzo de la gala, fuera que el retante entrase si o sí en el programa. ¿Pasará lo mismo la semana que viene? Solo deseamos que lo de Lola Vega e Isabel Rico juntas de candidatas al reto nunca más se repita…