Izda-Dcha: Aída Lineros (Lunarit0s), Cayetano Gómez (¡Ay Maricrú!), Claudia Alfaro (Entre Cirios y Volantes) y Elena Rivera (MDMQSFlamenca)

La Pasarela de Nueva York ha sido la primera en hacerlo y el debate ya está en el mundo de la moda: la política de acreditación cambiará en la semana de la moda neoyorkina para evitar la sobresaturación de público en desfiles y no dejar pasar a front-row a cualquiera en detrimento de compradores y clientes de los diseñadores. Lo que puede ser una bomba de relojería, no es más que un golpe sobre la mesa que la propia organización ha hecho para parar un fenómeno en moda que no para de crecer y que, de seguir así, tiene que regularse. Efectivamente, estamos hablando de la proliferación de blogs y blogueros de moda: cualquiera que se abra una cuenta en blogger o wordpress ya lo es. La pregunta es: ¿Quién es relevante o no para determinados eventos o pasarelas? El problema de esa respuesta es que no sabemos quién le pondrá los cascabeles al gato.

Traducido a un espacio muchísimo más pequeño como es la moda andaluza, y más concretamente la sevillana, la situación es la misma: prensa de toda la vida acreditada y blogueros llamando a la puerta de los eventos. Actualmente somos muchos y podemos interesar en el momento que hacemos ruido en internet y cada uno tenemos nuestras visitas. Para eventos pequeños o medianos somos ese escaparate de publicity que todos los organizadores desean, pero cuando hablamos de SIMOF o de la recien terminada Pasarela de Sevilla, todo cambia. Empezando por esta última (más cercana en el tiempo) lo que ha pasado es muy simple: a muchos solo les interesaba ir al desfile de Roberto Diz. Yo fui porque una persona bien cercana al diseñador me dijo que “ni se me ocurriera perdermelo” aún siendo consciente de que su colección poca relación mantiene con la línea editorial de esta web. Mi premisa para ir a Pasarela de Sevilla era muy simple: varios diseñadores de flamenca presentaban colecciones de fiesta y novia y considero que para vosotros, lectores de ¡Ay Maricrú!, podría ser relevante mostraros qué presentaban Rosalía Zahíno, Cañavate o Pol Núñez entre otros. Con esto quiero decir que cada uno sabe más o menos a donde tiene que ir y donde tiene que pelear por esa codiciada primera fila. Hay diseñadores que en algunos blogs funcionan mejor que en otros y ellos mismos saben qué post de cual bloggero les interesa más de cara a sus seguidores y/o clientes. Porque aunque no lo parezca, los bloggeros vamos a los desfiles a trabajar, otra cosa son las y los que van a la primera fila para lucir su último pedido de Asos. En algo tan genérico como es una pasarela de moda dos serían los factores a calibrar para decir quién va delante: número de visitas/seguidores del blog e interés que el diseñador pueda tener en tu blog (estamos en Sevilla, lo difícil es no conocerlos personalmente).

Dicho esto, pasamos a SIMOF. La principal pasarela de moda flamenca tiene a cuatro bloggeros que están todo el año sacando volantes en sus respectivos bitácoras. Somos Aída Lineros (Lunarit0s), Cayetano Gómez (¡Ay Maricrú!), Claudia Alfaro (Entre Cirios y Volantes) y Elena Rivera (Mamá de mayor quiero ser flamenca). Cuatro comunicadores especializados en volantes, con formación y experiencia sobre el sector que nos avala y que en cuatro días necesitaríamos desdoblarnos en más de tres personas para poder hacerlo todo pero hay algo que va por delante y tiene prioridad: los desfiles. Los diseñadores de flamenca nos conocen, saben quienes somos y qué hacemos, se molestan en invitarnos a los desfiles y quieren que estemos ahí. Lo que en principio es trabajo se convierte en compromiso, a veces no fácilmente eludible. ¿Debemos tener nuestro sitio asegurado allá donde haya una desfile de moda flamenca? Si el diseñador quiere creo que sí, porque no nos engañemos: para que te conozcan y te compren los trajes tienen que conocerte e internet hoy en día acerca las colecciones. Que hay que poner restricciones como se ha planteado en Nueva York es algo que también secundo, porque los desfiles tienen que tener caché y asumir que cualquiera que tiene un blog es bloggero llega a ser hasta peligroso, porque a veces dejamos un canal de comunicación en manos de personas que no saben gestionarlos. De igual manera que saber coser no te hace ser diseñador/a, tener un blog no ta hace ser bloggero.

Siguiendo con el tema online, algunos dirán que internet solo sirve para copiar pero nosotros, en calidad de prescriptores, hemos ayudado a los diseñadores, que siempre son agradecidos con nuestro trabajo, además de que sacamos los trajes una y otra vez a lo largo del año en vez de hacerlo una vez en 365 días. Solo por eso los cuatro, Claudia, Aída, Elena y un servidor (hay un quinto blog “De Flamenca y a Caballo” que podría incorporarse) merecemos estar presentes y tener un sitio desde el que poder trabajar sin mayores dificultades en una pasarela a la que muchísima gente se apunta sin ser lo suyo moda flamenca o moda propiamente dicha. Esto hace que cualquiera pueda estar en la llamada zona blogger o de prensa, creando a veces situaciones que, os aseguro, no son nada cómodas (y que creo que es lo que busca regular la Pasarela de NY). He de decir, eso sí, que tanto en SIMOF, como en We Love Flamenco o la Pasarela de Jerez hemos podido ver los desfiles, en un sitio u otro, pero los hemos visto, y hemos hecho nuestro trabajo.

Con esto quiero decir que en las pasarelas flamencas, aún habiendo cosas que podrían mejorar, hemos logrado un sitio que, solo por nuestro nivel de implicación, especialización y seguimiento que tenemos, debemos tener. Cada uno tenemos nuestros lectores, que no sois pocos, y hemos ido acercando a los diseñadores, ya sean consolidados o nóveles. Sabemos cual es nuestra función y somos conscientes de donde se nos requiere. Y otra cosa no, pero si hay algo que tengo claro es que somos cuatro bloggeros de moda flamenca, cada uno con su página web y si tengo que defender la posición que tenemos, lo haría.

Puede que el fenómeno blogger sea una burbuja que puede explotar en determinados eventos por una sobresaturación de público, pero está en cada uno saber cuando si y cuando no le corresponde estar, y si alguna vez hemos podido tener alguna diferencia o malentendido con las organizaciones que realizan las pasarelas de flamenca es porque sencillamente queremos hacer nuestro trabajo, una labor que hacemos casi por amor al arte y en la que las expectativas que vosotros como lectores ponéis en nosotros, nos motivan a buscar nuestro sitio y a poder desempeñar nuestra tarea de la mejor manera posible… No se trata de estar en primera fila, se trata de dejar trabajar y de ser profesional a aquellos que pocas explicaciones tienen que dar pues solo su labor ya habla por ellos.