Raúl Aragón. Se dice que en copla un hombre no puede competir contra la puesta en escena de una mujer que, si quiere, va acompañada por una bata de cola. Raúl no llevará bata de cola, pero hoy la bailaora la llevaba para abrir la actuación de «María de la O» y en sus dos interveciones se ha comido literalmente a un Raúl que adorna demasiado la canción, se gusta a sí mismo y no ha hecho ni interesante ni reseñable su actuación. Parece que el último chico en llegar tiene un problema a la hora de enfrentarse a los grandes coplones. Eso o es que a lo mejor las trae viciadas. 6.

Carmen Ramos. Solo aquellos que hayan ido a muchos certámenes sabrán lo que digo si les cuento que la actuación de Carmen cantando «Mi niño Macareno» es la típica actuación de un certamen de Copla. Un poquito de Isabel Pantoja por aquí, otro tanto de Marifé por allá, miramos al frente con cara seria para cambiarlo a drama cuando toca volver a cantar y paseamos mucho la canción. Demasiadas cosas a ver en menos de cinco minutos de los que Carmen sale airosa gracias a que ha ordenado muy bien sus ideas y ha sabido estructurar una actuación que, si eres coplera, tendría mérito que te saliese mal. 8.

Eugenia Sánchez. ¿Cómo es posible que «Cárcel de Oro» le salga tan bien a mucha gente y «No me quieras tanto«, siendo la misma historia, no? La cuestión es sencilla. «Cárcel de oro» es el antes y el después de una historia en la que la mujer habla siempre en primera persona, contando su desgracia a esa persona la que le pide que la quiera. «No me quieras tanto» tiene una letra muy parecida pero con una diferencia formal: ahora la intérprete le cuenta la historia al público, habla de ese hombre en tercera persona, dirigiéndose a él solo en el estribillo. Eugenia le ha contado la historia al público, en esa parte bien, pero cuando tenía que hablarle a él, ha resultado fría y poco creíble. Más que decirle algo a quienes tiene delante parecía que se estaba excusando o haciéndose la digna. Caso curioso el de la cordobesa esta noche: ha intentado meterse tanto en el papel que, a la hora de la verdad, la ha contado a su manera. 7.

Ismael Rodríguez. Decía Pive a Raúl Aragón que lo peor que puede pasarle a un artista es que aburra, y una versión poco agraciada de «Aquella Carmen» aburre. No hay duda de que Ismael le pone ganas, se lo curra y tiene momentos donde le sale bien, pero con un tema tan largo, con tanta letra y tan complicado de llevar en el tema vocal (aunque las subidas suelen salvar los muebles) te puedes parar a ver donde falla el concursante. Ismael tiene materia prima, la voz y las ganas le acompañan, pero falta técnica y saber como empezar o como terminar una canción cuando la voz es protagonista absoluta del tema. 7.

Sandra Acal. ¿De dónde ha sacado Sandra su voz de esta noche?, ¿Cuando se ha descubierto que tiene una voz melódica y elegante más propia para otros géneros?, ¿Qué le ha pasado esta semana? El cabreo que la concursante acumula le ha hecho estallar hasta llegar a una versión de «Te lo juro yo» donde vocal e interpretativamente la actuación es de sobresaliente, todo muy bien cantado (primera parte especialmente), muy bien llevado y llevando la letra hasta el danzón cubano. Eso sí, en el el baile le ha faltado la sangre que a los bailarines les sobra (sujetador aparte). 8.

Isabel Rico. La permuta de registros entre Lola Vega e Isabel Rico le ha sentido estupendamente a esta última. A la espera de que Isabel cante «A ciegas» y «En una esquina cualquiera» (que esperemos que le asignen), estamos descubriendo su vis cómica y su capacidad de hacerse con temas de paso como «Ay que risa» y llevarlos hasta el 40, aunque ella se pase la mitad de la actuación tratando de aguantarse las ganas de reírse. Y es que a veces es mejor no tomarse tan en serio las actuaciones. 10.

Mari Carmen González. Antes de entrar a valorar, ¿Quién le ha puesto a Mari Carmen las lentillas de color azul? Quedarle no le queda mal, pero se nota muy mucho que son artificiales e incluso ella pierde algo de expresividad en la mirada. Siguiendo con estilismos, Mari Carmen estuvo de 10 por fin en vestuario: traje rojo estupendo, maquillaje, peluquería y complementos, todo acorde con su edad y con la copla a cantar, una «Pastora Imperio» en la que gritó poco (cuando podría haberlo hecho más), estuvo enérgica, reivindicativa y cantó muy bien a la par que se movió por el escenario como pez en el agua. 9.

Lola Vega. Genial versión de «Compañero«. Perfecta en todos los sentidos, conmovedora, bien interpretada, controlada, creíble, trabajada… ¿Quieren algo más? Pongan a cantar a Lola «Y sin embargo te quiero» y verán. 10.

Naomi Santos. El día que Naomi entienda que su gracia es lo que la hace artista y que el público espera de ella que la haga disfrutar más que conmoverlo, la algecireña entenderá que su función en el programa es, cual Marisol de la vida, la de evolucionar conforme a su edad. Naomi podría empezar como niña risueña para acabar como mujer madura e incluso señora. Lo que tiene que hacer es esperar y, de mientras, hacerlo tan bien como esta noche en «Canción del olé«. 9.

Sergio Díaz. Cuando el tema acompaña, tanto en letra como en música, la premisa de que todo salga bien se cumple. Y vaya si se cumplió: Sergio se lució con «Málaga y olé», puso el broche de oro al homenaje a Rafael de León (idea para Josemi: ¡Más galas temáticas!) y estuvo mejor que nunca, aunque le daríamos un apunte: los graves no terminan de ser lo suyo y cuando los baja no le quedan muy bien (o chirría el contraste que crea con su voz aguda). 9.