Han cobrado peso y protagonismo (por fin) en las últimas pasarelas de moda de calle realizadas en Sevilla. Los jóvenes emprendedores que han finalizado sus estudios, o están a punto de hacerlo, han logrado aumentar su participación en estos eventos y poder presentar sus mini colecciones en un escenario más consolidado. De los que vimos hace casi un mes en Pasarela de Sevilla es de los que nos ocupamos hoy, con un repaso extenso a la mayoría de ellos y, como hemos hecho en nuestras entradas recopilatorias, agrupadas por una temática. ¡Veamos que nos ofrecieron!

Empezamos el repaso con una selección de aquellas ideas que más captaron nuestra atención: Pedro Pires acertó con el aire bucólico y chic de su colección “Ofelia”, una idea muy primaveral en la que el diseñador aportaba ideas propias y unas transformaciones interesantes de ver y desarrollar. Juan Millán se inspiró en el mundo rural o en la caza, y aunque este mono no sea el look más representativo, si es una muestra de su mezcla entre el riesgo y lo ponible. Pilar Quirós dio un repaso al uso del negro en las últimas décadas en modo a la vez que daba una vuelta de tuerca a los patrones y a la elección de tejidos que en algunos casos estuvo más acertado que en otros. Por último, Rafael Valverde convirtió el estilo militar en una colección puramente femenina y muy comercial que, como pasa a veces, te deja con las ganas de ver en más piezas.

Rojo de fiesta: el color de la pasión (o de la Navidad, que para eso estamos en fecha) unido a la inspiración flamenca o a los looks pensados para boda. Eso es lo que nos encontramos en las colecciones de Carmen González, Guadalupe Cano, Yolanda Ramos o Carmen Romero respectivamente. Propuestas no muy arriesgadas pero que, como bien dice nuestra compañera Claudia Alfaro, son de esos trajes que “ya están vendidos”, y eso en un diseñador novel es mejor que una buena crítica.

Color y estampados: la apuesta de un conjunto de dos piezas compuesto por un color liso acompañado de un estampado que le dé identidad al look. Eso fue lo que vimos en las colecciones de Ana Moraza, Isabel Aliaño y Reyes Ordoñez, tres diseñadoras que supieron elegir y combinar los tejidos para crear looks mitad informales, mitad de coctel. Balbina Arias por su parte apostó por la fuerza del color block combinado con blanco o negro para una propuesta de tintes minimalistas.

AzulOscuroCasiNegro: frialdad y oscuridad de la mano de dos colores. Así vimos las propuestas de Andrea Marín, Carla de la Olla, Rafael Garhés o Inma Montesdeoca, cuatro diseñadores que recurrieron a la elegancia y la sobriedad que aportan el negro y el azul a la moda. Esta elección no debió de ser casual: al ser colores más neutros, las ideas que nos proponían (más arriesgadas o diferentes respecto a las demás) no llamaban tanto la atención y, lo que en otro color podría ser estrafalario, aquí se queda en un detalle a destacar.

La calle también es moda: por último, nos acordamos de aquellos diseñadores que se acordaron en sus colecciones que no solo hay que diseñar para los eventos o fiestas, sino que también hay que darle su pesa a los looks de diario como fue el caso de Ana Rodríguez, Karla Von Koningen, Bastian Duhem o Lourdes Baena. Cuatro nombres que dieron su espacio a la línea casual y que se desmarcaron del exceso de ideas de otras propuestas o de la necesidad de crear solo para BBC’s.