El excepcional viaje que Domenico Dolce y Stefano Gabbana están realizando por la Historia del Arte a través de sus últimas colecciones tuvo una parada el pasado septiembre en la Roma y Grecia clásica con una pequeña escala en Andalucía que ha dado como resultado una colección para la próxima primavera y verano con un toque muy… ¿Flamenco?

Haciendo valer aquello de que una imagen vale más que mil palabras, solo basta con mirar estos cinco looks para hacernos una idea de que Dolce&Gabbana quiere una primavera y un verano en 2014 con lunares recurriendo al trío de colores clásico en moda flamenca: negro, rojo y blanco. Utilizando tejidos ligeros o con caídas y acompañados de complementos en dorado (que simulan las antiguas monedas romanas), la colección parece recurrir más al dinamismo de los lunares (o de las formas redondeadas) que tanto se suele ver en moda estival más que a la reminiscencia andaluza. Aún así: ¿Cuantas de vosotras no se pondría uno de estos modelos en la próxima Feria de Sevilla? Si recordamos la ola de calor del año pasado (que continuó en la Feria de Jerez) y que este año el pescaito nos lo comemos en mayo, muy pocas se resistirían a la propuesta de la firma italiana. Es más, siendo realistas no sería de extrañar que los departamentos de marketing de Inditex estén pensando en meter lunares por aquí y por allá o en hacer algunos clones que lleguen a las tiendas cuando ya estemos en cuaresma, ¿No crees Carmeron?

Lo curioso es que esto es solo parte de una colección con muchos colores, encajes negros, aplicaciones florales, oro, sestercios, ruinas clásicas y colores que se emparejan con determinados tejidos. Sicilia y el patrimonio del sur de Italia vuelven a ser el leitmotiv de una propuesta muy colorista, que va a caballo entre el periodo clásico y la Italia de mediados del siglo XX. Por eso mismo, siendo una colección de casi 80 looks, que haya lunares en parte de ella no la hace ni tan siquiera aflamencada, simplemente es una anécdota o un detalle, pero una vuelta a aquello de que nuestro patrimonio es tendencia y de que tiene que venir alguien de fuera a recordarnos lo que tenemos. Nada más lejos de la realidad: si Juana Martín metiese 10 vestidos con lunares en Cibeles la tacharían de cateta o de hacer siempre lo mismo, de igual manera que aquí se huye de los topos porque apesta a flamenca. Una vez más, complejo de inferioridad y autocensura, ese es el motivo por el que hoy recuperamos esta colección: en la misma semana que empiezan las pasarelas de flamenca miramos hacia el ámbito internacional para encontrarnos que, una vez más, podemos ser tendencia.

A pesar de todo, es muy probable que en las pasarelas de flamenca se haga algún guiño a esta colección de Dolce&Gabbana. No han sido pocos los diseñadores que han elaborado propuestas para la feria que no son trajes de flamenca y algunas de estas ideas podrían recaer en SIMOF o We Love Flamenco. No olvidemos que las grandes marcas, además de vender, crean tendencia y dan las pautas de lo que se puede llevar y lo que no, ¿O acaso no fue la oleada barroca impulsada por Stefano y Domenico lo que hizo que muchas firmas de moda andaluza cogiesen las aplicaciones doradas propias del ajuar de las Dolorosas y acabasen en vestidos de fiesta y/o flamenca?

Y si las aplicaciones de flores o los lunares es gasas o sedas no van a verse a partir del próximo jueves en los desfiles de flamenca, tampoco perdamos de vista los peinados con moños cuidadosamente descuidados, trenzas y pequeñas flores e incluso hojas, esto también podría dejarse caer por algún desfile.

Para ver el desfile completo pincha en este enlace: Style.com