Modelos de Viviana Iorio & ArtePeinas, Carmen Fitz, Manuela Macías, Rocío Olmedo y Raquel Terán

Si el jueves estaba prefijado como el día de las “firmas clásicas”, el viernes también debería quedarse como ese día o como el de la Feria de Abril. Si las cuatro firmas que desfilaron el jueves mostraron algo de tendencias en medio de cierto conservadurismo o tradición flamenca, los desfiles del viernes estuvieron repletos de trajes que olían a Ferias, a piezas que te llevan hasta una caseta de un módulo, a bailar esa sevillana que empieza diciendo “Qué yo a ti no te quiero, me dice a mi la gente…”. El viernes en We Love Flamenco la Feria de Sevilla más genuina se subió a la Feria. Si el primer día vimos propuestas, en el segundo podríamos hablar de realidades feriantas. Estas fueron las claves de la jornada:

  • Los cuerpos enterizos con nejas que se van abriendo desde la cadera o de la rodilla van a estar muy presentes este año. La pieza que tradicionalmente es el esqueleto del traje de flamenca cobra protagonismo y se deja adornar por pequeños volantes al hilo, simulando ser un canastero, o con dos volantes para rematar el vuelo.
  • Podríamos hablar de una reconversión de la bata rociera en traje de flamenca pues ha habido patrones bastante rectos en algunos modelos.
  • A ello contribuye el estilo gitano, con muchos lunares y el uso de mantones y mantoncillos (a ser posible de terciopelo). La que se vista este año ha de ser flamenca, gitana y con carácter.
  • Coge el mantón de manila de tu madre o tu abuela y aprovéchalo. El toque vintage lo ponen los complementos.
  • El verde cacería no es protagonista en ningún desfile pero está presente en todos ellos. El color en esta jornada pasó por un filtro más cálido.
  • Al igual que el primer día: tejidos ligeros, paleta de color amplia y saturada, pacthwork y muchas combinaciones imposibles que logran dar un buen resultado.
  • A destacar de las diseñadoras de este día que hayan presentado canasteros más trabajados, con enaguas y metros de tela.
  • En general, todo apunta a que el viernes ha sido el día que han desfilado colecciones más comerciales.

Viviana Iorio & ArtePeinas. Único desfile compartido de la pasarela, Viviana puso los trajes y ArtePeinas los complementos. A medio camino entre la corriente modernista y la Feria del prado de San Sebastián, la muestra conjunto resultó ser un desfile clásico en el que lo más innovador eran la forma y la técnica de los complementos de ArtePeinas (más grandes de lo habitual para que se pudieran apreciar en pasarela). Viviana presentó por su parte una flamenca añeja con volantes de todo tipo y colocados de manera desigual en todos los trajes, en los que a su vez predominaban los tonos blancos y beiges. Para los que la “conocimos” ayer fue muy sorprendente ver como una argentina entiende tan bien la filosofía del traje de flamenca.

Carmen Fitz. Combinaciones de colores en todos los trajes, estampados a prueba de atrevidas, estilismos recargados y la figura femenina por bandera. Carmen Fitz recogió (curiosamente) las primeras tendencias que se apuntaron el jueves y lo llevó hasta patrones de toda la vida, con canasteros a la rodilla, trajes de tres volantes y un estilo estrictamente flamenco en el que la profusión de colores no dejaba claro cual era el protagonista. Una serie de detalles que venían a decir algo así como “no te quedes en lo básico y personaliza tu modelo de flamenca”.

Manuela Macías. La veterana diseñadora presentó la que pudo ser la muestra más completa de toda la tarde pues, como dice la nota de prensa, es una “colección de colecciones”. El desfile empezó con el estilo años 70 y gitano con nejas que se abren a la cadera y volantes con vuelo de rodilla para abajo (primera foto). Le siguió una propuesta para romería rica en detalles y adornos, unos modelos de feria para día y otros para la noche. Todos bajo una diversidad de tejidos, de colores y estampados que no dejaban fuera casi ninguna opción de como y cuando vestir un traje de flamenca. Como detalle destacamos el corte de los escotes y el talle de los cuerpos, muy femeninos y favorecedores.

Rocío Olmedo. “Va Carmen la cigarrera…” paseando por Triana. Y tanto que pasea, que la mayoría de los trajes sonaban a “ya visto”. Rocío Olmedo mantuvo la línea conservadora que caracteriza a esta primera mitad de We Love Flamenco y fue a lo comercial: canasteros, batas adornadas, volantes con poco vuelo, plisados o carrucha de tamaño extragrande para enriquecer los cuerpos. Más que en pasarela, estos trajes piden estar en la Feria, a ello contribuyó que hubiese grupo en directo.

Raquel Terán. Al igual que el jueves, una vuelta a las pasarelas y una diseñadora que no entiende de recortes en el sentido económico. Raquel Terán hizo desfilar a las modelos con grandes coplones de fondo: “A Tu Vera”, “Y sin embargo te quiero”, “Yo soy esa” hasta finalizar en “Sevilla”, un tema que resume a la perfección su muestra. Clasicismo, elegancia, canasteros con muchas horas de trabajo (ojo al patchwork como veis en las imágenes), madroños, retales, encajes de bolillo y una amplia gama de colores, aunque todos con un filtro cálido. ¿Lo mejor? El final, compuesto por trajes de terciopelo, un estilismo para pasarela que levantó los mejores aplausos.

 

Hecho el resumen del viernes y cruzado el ecuador de la pasarela, lanzo la siguiente pregunta: ¿En una pasarela de moda flamenca debe predominar lo comercial, aún estando en crisis, o debemos exigirle a los diseñadores innovación y cosas nuevas? De momento en We Love Flamenco predomina lo comercial (con muy buenos resultados, ojo) con pinceladas de lo que puede ser tendencia este año, pero seguimos sin encontrar colecciones que podamos denominar como “creativas”.