El proceso de renovación y cambio que Ángeles Verano inició en 2013 con «Cíclica» (justo cuando cumplía 20 años en la moda flamenca) ha dado un paso más adelante en este 2014 y nos ha traído «Amor al arte», una colección que parte del camino donde se quedó su anterior propuesta para ir hacia delante. De unos trajes que recogían lo mejor de dos décadas dedicados a los volantes a otros que mantienen la esencia pero que se ven rejuvenecidos e incluso aportan ideas.

«Amor al arte» es una colección que plasma más explicitamente aquello que en «Cíclica» era un proyecto o una intención. Ángeles Verano ya cuenta con una fiel clientela, pero ahora parece abrirse al público juvenil, incluyendo estampados y colores más aptos para las flamencas más jóvenes, a la vez que introduce patrones más conservadores para acercar hacia ella a esas consumidoras de moda flamenca que no casaban con su estilo. Canasteros asimétricos con mucho vuelo o trajes de tres volantes aparecen junto a cuerpos entallados que juegan con la figura superior de la mujer o se mezclan en colores lisos, estampados o lunares de tamaño medio. Esto último no quiere decir que se hayan descuidado las faldas, de hecho gran parte del cambio se nota en los patrones de los volantes, una nueva y más estructurada forma de colocarlos que rompen en algunos casos con lo visto hasta ahora en las colecciones de la diseñadora. También llama la atención que Ángeles haya sido menos Ángeles en algunos modelos y haya optado por no combinar (como el traje fucsia de volantes)  mientras que en otras partes de la colección su sello permanece intacto, mezclando rosa con lila, por ejemplo. Esas idas y venidas conforman una serie de mini-colecciones donde se agrupan distintas tonalidades y motivos que lo mismo te llevan a la feria de noche, a la de día, al Rocío o a una festividad en pleno verano. Todo ello en un conjunto mucho más acertado, en el que se nota la cuidada elección de tejidos y motivos, como el uso de estampados florales, que remite directamente al éxito que tuvieron los mantoncillos de seda que la diseñadora presentó en 2013. Este año también los hay, pero comparten protagonismo con otra clase de dibujos. Una sensación que se pudo tener en el desfile es que Ángeles sigue siendo ella misma pero a la vez nos trae una colección que se desmarca en la forma pero no en el estilo de lo que solemos ver de ella. Ya no se trata de ser comercial, sino de ofrecer algo distinto, y aquí se han visto las dos cosas.

En líneas generales: Ángeles Verano ofrece su mejor colección en varios años con un cambio muy visible en los patrones de falda (más elaborados y con más metros de tela) y una línea juvenil que llama a la puerta de quienes hasta ahora no la seguían.

Destacamos: el uso de chales o blusones abiertos de mangas húngaras para acompañar los trajes en sustitución de la torerita. Ojo a esto que puede ser una tendencia para 2014.

¿Qué me recomiendas?: para las que quieran algo muy gitano, el canastero negro con la falda recogida en el lateral. Si quieres algo más elegante y atemporal, el traje coral (en tono pastel) de tres volantes con el detalle en blanco y negro y si prefieres estampados, el canastero rosa con flores estampadas.