1451352_10202936333306620_1706560433_nAlgeciras lo vio nacer y México lo vio partir. Una de sus rumbas más emblemáticas se titulaba “Entre dos aguas” y ahora, casualidades de un destino que juega a la poética, dos tierras se unen por él: Paco de Lucía se despide de todos poniendo un océano de tristeza de por medio.

66 años, una enorme cantidad de conciertos y recitales y varios discos es el legado que nos queda de uno de los padres de la guitarra, un Grande con mayúsculas del flamenco que es historia de la música española y que por desgracia se une a una larga lista de pérdidas irreparables para nuestro género más propio y querido. El siglo XXI nos está trayendo el adiós de muchos virtuosos que tanto hicieron por el flamenco (o por la copla, otro género que se está quedando huérfano), unas despedidas que se alternan con la llegada de futuras promesas pero quién sabe si con la posibilidad de repetir la grandeza de los que ya no están.

Paco de Lucía ha sido el último en irse. Probablemente, como hemos leído en twitter, ahora mismo quién sabe la que estarán liando Camarón, Moraíto, El Torta y Paco en el cielo de los flamencos. No estarán solos: Morente, Caracol, Valderrama, Carmen Amaya, Fernanda y Bernarda, Rocío Jurado o Lola Flores les acompañarán a buen seguro… El cielo del arte recibe a una nueva estrella y mientras, aquí abajo, nos quedamos sin La guitarra. Descanse en paz Paco.