Copla Semana Santa (6)

Triniá,mi Triniá, 
la de la puerta real, 
carita de nazarena, 
por la virgen Macarena 
yo te tengo compará 

Cómo sería la Triniá que un día vio Juan Miguel que se acordó al mismo tiempo de la Inmaculada de Murillo y de la Macarena. Historias cotidianas como esta, que se aprovechan de las referencias culturales y religiosas han protagonizado infinidad de coplas. Las Dolorosas de nuestra Semana Santa aparecen en diversas letras del cancionero coplero, algunas veces de pasada, otras como protagonista, pero siempre con un papel activo pues, al menos en Andalucía, la unión de la tonadilla con las cofradías se antoja como algo indisoluble. Este hecho se dio especialmente en la segunda mitad del Siglo XX y se mantiene con menor intensidad hoy día.

Antoñita Moreno improvisaba saetas que Rafael de León le chivaba en plena carrera oficial, Gracia Montes dejó grabados varios discos de pizarra con saetas al Cristo de los Gitanos o al Gran Poder, Juanita Reina fue camarera de honor de la Macarena y Marifé unió su voz a la Amargura de Zamarrilla. Las grandes de la copla y de Sevilla no faltaban a su cita con la Semana Santa y las procesiones. Eran momentos grandes para el folclore patrio: las Hermandades de Sevilla recuperaban su esplendor, las tonadilleras eran los máximos exponentes de nuestra cultura y todos los años, por el mes de Abril, se encontraban mutuamente para dejar momentos que hoy solo permanecen en la memoria de quienes lo presenciaron (porque la tecnología no es la que tenemos ahora).

Tanta era la fusión entre la Copla y las Cofradías que, revisando la hemeroteca visual, podemos encontrar ciertos paralelismos en cuanto a estilo entre la forma de mostrarnos a las Vírgenes y a las Cantaoras en fotografía. Fíjense en estas dos instantáneas de Juanita Reina y la Virgen de las Angustias:

Copla Semana Santa (9)Perfil, blonda de mantilla e imagen serena. Esta estructura ha sido empleada en muchas Dolorosas cuando se la has querido retratar con poco ajuar o con el rostro más despejado. Un tipo de imagen bastante imitado por las folclóricas que no solo empleó Doña Juana. Además de este paralelismo, el folclorismo artístico también nos deja estampas como las que siguen:

Copla Semana Santa (4) Un torito de locura va corriendo por mis venas, 
el torito de Miura de un querer que me envenena. 
Yo no se si darle muerte virgen morena del Baratillo, 
o quedarme con mi suerte y que me claven siete cuchillos, 
y sin juez ni tribunales a morir, yo me sentencio, 
con mis duquitas mortales, en una cruz de silencio.

La Virgen de la Caridad del Baratillo es probablemente una de las Dolorosas con rasgos más andaluces de las que hay en Sevilla. Morena de ojos oscuros y gesto dulce, esta fotografía, con un peinado tan de flamenca como es la ralla en medio con coca baja unido a sus grandes pestañas, potencia los rasgos andaluces o folcloristas de la Imagen. Este tipo de representación antes era habitual, mientras que ahora se intenta comedir. Eso sí, esa gran belleza inspiró los primeros versos de “Silencio Cariño Mío“, una copla con arreglos de marcha procesional a la que Antoñita Moreno puso voz. Además de a esta canción, y de las improvisaciones que antes señalamos, Antoñita dejó grabadas varios discos de saetas con algunas muy personales como esta a la Virgen de la Amargura:

Copla Semana Santa (3)

En la actualidad las grandes figuras del cante siguen cantando saetas durante las salidas procesionales. Conocidos son los casos de Manuel Lombo a la Esperanza de Triana en Pureza, Pastora Soler en la calle Parras al paso de la Macarena, el mismo Lombo en esta calle al Señor de la Sentencia o el de Joana Jiménez cuando la Reina de San Gil está a punto de entrar en la basílica:

Retomando las imágenes antiguas de las Dolorosas, encontramos también estas dos de la Virgen de la Guadalupe y de la Esperanza de la Trinidad:

Copla Semana Santa (7) Copla Semana Santa (8)

Con un estilo similar al de la Virgen de la Caridad, llama la atención en ambas el uso de pendientes y la forma de colocar el pelo en el caso de la Esperanza de la Trinidad, que le dan un toque algo agitanado y que viene a ser una aportación más a esa unión de los distintos elementos de la cultura andaluza en una misma imagen. Porque de igual manera que las flamencas y las copleras se acercaban a las Cofradías, estas también se han dejado seducir por nuestra raíz flamenca.

Actualmente la situación es bien distinta: el folcloreo no está bien visto en las Cofradías. Ya sea por la música (flamenqueo de marchas que le dicen algunos) o por la forma de montar los pasos y de sacar las Hermandades en la calle, hoy se tiene más cuidado y no se es tan andaluz en determinados terrenos, ya que mover un paso más de la cuenta puede considerarse como poco serio. Eso ocurre en Sevilla, pues en Málaga hemos podido ver cuadros como el siguiente que, de realizarse con sus equivalentes sevillanos, haría que más de uno pusiese el grito en el cielo:

Copla Semana Santa (5)

Diana Navarro aparece ataviada de mantilla abrazando al Cautivo, esa imagen de la Semana Mayor Malagueña a la que ella ha cantado en muchas ocasiones, como en el tradicional traslado previo a su salida procesional:

De Málaga es también la Amargura de Zamarrilla, esa dolorosa cuya historia va unida a la leyenda del bandolero (podeis leer más aquí) que a la postre haría que su apodo acompañase a esta advocación malacitana. Luego llegaría Marifé de Triana para cantar Romance de Zamarrilla, una marcha-pasodoble con saeta que muchos conoceréis con regusto a noche de Semana Santa malagueña.

amargurazamarrilla

Con la belleza de la Dolorosa del Jueves Santo malagueño finalizamos nuestro recorrido por ese maridaje de la Semana Santa, las Imágenes, las Saetas y las artistas de Copla. Una unión que hemos querido recuperar en esta especie de recorrido audiovisual pues a día de hoy, al igual que la Copla, va resurgiendo como antaño y nos hace recordar las siguientes palabras de Rafael de León sobre las tonadilleras y las saetas:

Mientras en España haya vírgenes como las de Sevilla y voces
como la de Gracia Montes, la saeta no podrá morir nunca.