carmen sevilla camino del rocioNadie ha lucido el traje de flamenca como lo hizo… Carmen Sevilla en «Camino del Rocío».

Esa fue mi respuesta a una de las preguntas del cuestionario que nos hicieron a los tres blogueros de moda flamenca en la revista Surrealista. Carmen Sevilla lo tenía todo en su juventud: una belleza que te dejaba prendado a la pantalla y una gracia natural dificil de ver hoy en día. Y, además, sevillana y flamenca. Tanto es así que los tres minutos más famosos de la película «Camino del Rocío» son historia tanto de la moda flamenca como de la copla: «Cariño Trianero» es una suerte de copla ye-yé que le daban el toque desenfadado a la solemnidad de la canción española. Al mismo tiempo, los volantes del traje rojo que se ceñía a la figura de la artista quedaban inmortalizados gracias al cine y nos regalaba una pieza que debería estar en un museo.

Diseñado por Lina, el vestido es un claro ejemplo de que con poco se hace mucho: la fuerza del rojo, la belleza de Carmen, el corte del escote, el patrón de las mangas, el vuelo de la falda (en un traje que además no es largo) o el mantoncillo blanco. Flamenca clásica de los años 60 que hoy, de pasearse por el camino o por una Feria, seguiría despertando la misma admiración que hace casi 50 años. Y no sería complicado: bastaría con recuperar este tipo de trajes en la línea Esencial de la firma.

Carmen Sevilla y Lina nos regalaron hace 58 años uno de los hitos de la moda flamenca y hoy, con la Hermandad del Rocío de Triana poniendo camino a la aldea, lo recordamos: