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Diseños de Florencio Pérez (izda) y María Magdalena (dcha), mención especial y ganadora del X Certamen de diseñadores nóveles.

Andalucía de Moda abrió ayer su 12ª edición con su tradicional concurso de diseñadores nóveles. Bajo los arcos del patio central del palacio de los Marqueses de la Algaba desfilaron un total de 100 looks de los 10 diseñadores finalistas de este certamen organizado por Adema y la Junta de Andalucía. Contraste entre nuestra propia historia y el trabajo de jóvenes creadores que fue apareciendo bajo un sol exultante (como veis en las fotos) y que supuso un buen comienzo para la pasarela de Doble R que se desarrollará hasta mañana miércoles.

Antes de analizar una por una las propuestas de los finalistas, hemos de decir que este año nos hemos encontrado con unas colecciones que presentaban prendas o looks más ponibles o comerciales, dejando la parte más de pasarela para los complementos o abalorios que aparecían en cada salida. Ello no quiere decir que no hubiese ideas nuevas, de hecho las hubo y muchas, pero la sensación general es que esta vez vimos menos experimentos y más moda con expectativas de gustar al público (además de al jurado). ¿Están los nóveles poniendo límites a su creatividad en favor de unas propuestas a las que darle salida? Pasemos a comprobarlo:

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Bartolomé Barrera, “Azabache gold”. No sabemos si fue de manera premeditada o no, pero la colección de Bartolomé fue la antesala de lo que vendría después: una propuesta en el punto medio entre lo ponible y creativo en el que el protagonismo de un color en las prendas (en este caso, el negro) se complementaba con aplicaciones (aquí en dorado) para reforzar los estilismos y darles un carácter más de pasarela. Buen arranque con ideas muy claras e interesantes.

02

Infantes&Reyes, “Musikverein”. El ballet y la ópera de Viena guiaron una colección en la que el traje que cerraba (a la derecha) llamaba la atención sobre los 9 restantes. El resto fue una colección de fiesta diseñada con mucho gusto y elegancia en la que algunos looks eran más de concurso mientras que otros parecían la antesala de una firma que aspira a hacerse un hueco en la costura regional.

03

Helena Mariscal, “Leben von Odette”. La evolución y la dualidad del blanco al negro dibuja esta colección inspirada en “El lago de los cisnes”. Una idea que en boceto seguro que quedaría bastante atractiva, pero que en costura se ha plasmado con tejidos que no parecían los más idóneos. Lo más destacable es que, pudiendo haber sido más arriesgada, la colección opta por presentar la historia sin recurrir a muchos artificios y con prendas a las que luego se les puede dar uso comercial.

04

Sergio Parrales, “Bocoyes y cuarterolas”. Algo tan feo como es el boom económico y laboral de España entre las décadas de los 50 y 70 del siglo pasado consigue guiar una colección que nos dejaba piezas muy buenas. Concretada en la localidad de Dos Hermanas y en las mujeres que trabajaban en la aceituna, Sergio Parrales combina looks orientados a eventos formales juntos a otros más de calle, llegando a condensar en 10 salidas muchas ideas, técnicas y tejidos sin perder coherencia o estructura de colección. No ganó, pero dejó looks (como el de la izquierda) que son para tomar nota de ellos.

05

Sabela Nogara, “Indomable”. Única colección masculina que partía del folclore escocés para ilustrar sus creaciones. Abrigos de pelo, capas de paño, aplicaciones en cuero o los mismos cuadros escoceses protagonizaban una colección que, curiosamente, reflejaba lo limitado que puede llegar a ser reinventar la moda para hombre sin caer en lo imposible.

06

Florencio Pérez, “Límite irreal”. Ganador de la mención especial del jurado (o segundo premio), la colección tenía truco. Apoyado en el trabajo del escultor Noe Serrano, con máscaras que cubrían el rostro de las modelos, la de Florencio era una muestra que utilizaba el estilismo de pasarela para llamar la atención pues, si quitamos esto último, nos quedan looks bastante ponibles, como el de la modelo que sostiene una calavera. Pero habría que leer entre líneas el por qué de esto: si bien se podría haber sacado a las modelos luciendo su belleza natural, el diseñador opta por sacarlas con vestidos que rememoran el glamour y la elegancia en la sociedad actual pero, a la vez, juega con esa perfección inventada y con esa fugacidad o caducidad que tiene todo aquello que, por convención social, es bonito.

07

María de Gracia, “Mujer de armas tomar”. Conocida por su trabajo en moda flamenca (obtuvo este año el tercer premio en los nóveles de SIMOF), la colección daba especial protagonismo a un tono de burdeos  muy bien elegido que combinaba perfectamente con las aplicaciones en dorado y con el blanco o verde grisáceo que aparecía en otros de los diseños. El contraste entre piezas muy ceñidas junto a otras con mucho vuelo o volumen, la marcada silueta femenina y el uso del dorado como armadura completaban una propuesta muy interesante y que dejaba algunas salidas a tener en cuenta.

08

Tania Romero, “Casa sin dueño”. Procedente de Almería, la colección de Tania tiene ese nosequé que recuerda directamente al carácter exótico de algunos puntos de Andalucía oriental así como a su costa. Con un aire sosegado y beneficiada por el entorno mismo de la pasarela (en un sitio cerrado y con fondo negro no habría lucido igual), la propuesta en beige y tonos marrones nos dibujaba una mujer cálida y con encanto mediterráneo.

09

Mario Valladares, “Danasonium Alisma”. La frescura, la alegría y la naturaleza del verde y amarillo, colores estandarte de Brasil, se funden con la oscuridad del negro y los metales que aparecen en cada look. De manera muy explícita, la colección de Mario Valladares muestra que, mientras unos ríen por el Carnaval, otros sufren por la destrucción del Amazonas. La cara y la cruz de un país emergente llevados a una propuesta muy bien planteada y con ideas muy buenas en costura.

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María Magdalena, “We are cattle”. La sociedad que se queja en las redes sociales, el poder que hace y deshace a su antojo y la necesidad de nuevos iconos de fácil y rápido consumo. La colección ganadora del certamen caminaba entre la parodia y la denuncia, entre el kitsch y el frikismo. Aún así tenía frescura, era diferente, juvenil, se reía de un 2014 en que twitter sustituye a la calle para manifestar el descontento y los memes (forever alone, Yao Ming o el troll) hacen las veces de pancarta. ¿Lo más irónico? Que esto lo ve un responsable de marketing de cualquiera de las grandes empresas de retail en moda, cuyas fabricas están en países del tercer mundo, y el próximo año lo tenemos calcado en las tiendas a precios para todos los bolsillos y con una campaña de marketing en la que animarían a la agitación social. Y eso sería irónico: que las grandes empresas animasen al descontento social con camisetas o sudaderas hechas por un niño de 9 años en Bangladesh. ¿Será consciente Alejandra Jaime (nombre que se esconde tras María Magdalena) de esta vuelta de tuerca (capitalista) a su concepto?

 

Finalizado el pase de las 10 colecciones, el jurado deliberó y dio como ganadora a María Magdalena y Florencio Pérez por sus colecciones. Desde aquí felicitamos a los finalistas por el gran trabajo realizado pues han dado un certamen en el que la creatividad y las innovaciones han sabido casarse con los conceptos comerciales.

2014-11-03 13.46.26