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Imagen: Pantone

Pantone ha revelado cuál será el color tendencia para el año 2015. Una mezcla de rojo, marrón y morado dan como resultado el Marsala, un tono inspirado en el color de los vinos sicilianos que está llamado a aparecer en muchas colecciones de las grandes distribuidoras de moda y que a buen seguro no faltará en el catálogo de los fabricantes de tejido a partir del próximo año.

Viendo las primeras imágenes que acompañan este post es fácil intuir la incorporación de este color al diseño de moda, complementos, interiores o cosmética femenina, pero aquí nos preguntamos, ¿Tendría futuro este tono en moda flamenca?

Esa respuesta no la tendremos sobre pasarela hasta la temporada 2016 pues casi todos los diseñadores tienen ya sus colecciones en un avanzado estado de producción (está por ver si el Orquídea Radiante, color Pantone para 2014, entra con buen pie en los próximos We Love Flamenco o SIMOF). Lo que si vamos es a esbozar cinco motivos por los cuales el Marsala podría aparecer entre volantes y flecos en un buen puñado de trajes de flamenca, toda vez que este color esté disponible en tejidos y aplicaciones:

1. Combinaría muy bien con lunares en blanco y negro. Son los colores y el estampado básico en flamenca y, si liga bien con ellos, podría encajar fácilmente en muchos diseños. De optar por mezclar con lunares blancos lo normal sería verlo en un canastero tipo Nuevo Montecarlo. Por el contrario, unir marsala con negro daría unos diseños de carácter más gitano y racial.

2. Es un buen color para complementos en dorado. Por regla general, todos los colores que tienen una fuerte carga de rojo o morado suelen combinar sin problemas con el dorado de los pendientes, collares, pulseras, cinturones o aplicaciones metálicas. Las flamencas que apuesten por este tipo de complementos (o por los de pedrería) tendrían en este color un buen aliado para sus looks.

3. El significado cultural. Su parecido con el color del vino, la unión/patrocinio que ciertas bodegas hacen en SIMOF o la Pasarela de Jerez y la proximidad en color a imágenes taurinas, flamencas, a la tierra o a viñedos harán del Marsala un tono que guiará a muchos diseñadores y con futuro en editoriales de moda. En comparación con su predecesor (en la elección de pantone) es un color que resulta ser bastante flamenco.

4. Es versatil, atemporal y adaptable a toda clase de gustos. Hay quién prefiere colores puros, quién detesta los empolvados, los que optan por pastel o los que no trabajan con saturados. La búsqueda constante de nuevos tonos que renueven la moda a veces ha chocado con un sector poco dado a modas pasajeras como es la flamenca. Sin embargo, como remarcamos en el punto anterior, el marsala puede tener un punto conservador, de familiaridad o de ya visto que haría que muy pocos se resisten a trabajar con él.

5. Se puede confundir con el buganvilla. Si hay gente que considera que una bata rociera o una falda de volantitos es un canastero (si, las hay), también habrá quienes confundirán el marsala con una especie de buganvilla rojizo. No es nada descabellado que se confundan o mezclen conceptos y en este caso uno de los colores que más se ha visto en flamenca en los últimos años podría dar paso con facilidad a otro que también podría protagonizar muchos trajes.

Como hemos dicho, habrá que esperar para ver si el Marsala triunfa en moda flamenca. De momento creemos que futuro tendrá entre los volantes, ahora solo falta que los diseñadores apuesten por él… ¿Qué firmas creéis que lo harán?

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Imagen: Pantone