¿Quién no lo ha dado todo bailando “Bandido” en una discoteca o en la Feria de su pueblo?

 

Esta noche es el turno de Edurne. La representante española intentará darle un nuevo amanecer a la trayectoria de España en Eurovisión a golpe de sonido épico, cambio de vestuario, lentejuelas y estribillo reconocible. Las apuestas la situan en puestos similares a las de Pastora Soler o Ruth Lorenzo, por lo que un honroso Top 10 para España debería estar asegurado con un tema que, al igual que dijimos de Pastora, mantiene cierta coherencia con lo que hemos visto previamente en su carrera.

Y hablando precisamente de “coherencias musicales” no son pocas las veces que hemos recurrido a artistas muy “typical spanish” con un toque muy español, muy “para guiris” o muy cañí, para dar nuestro punto diferente en el festival aunque, curiosamente, con desiguales resultados. Pastora no fue con Copla ni con Flamenco (y podría haberlo hecho), sino con una balada. Edurne prueba suerte con un tema de corte eurovisivo y perfecto para una diva gay con bien de laca y lentejuelas defenderlo en próximos años. Pero vayamos a lo nuestro y repasemos cinco veces en que Eurovisión tuvo su toque más andaluz español:

 

Nos vamos a la que fue la década dorada en el festival para España, los 70. Peret introdujo la rumba catalana en Eurovisión con “Canta y se feliz” y obtuvo el décimo puesto en una actuación que recordaba lo mejor de los tablaos flamencos pero representado de europeas maneras. Lógicamente esto pasó cuando el festival suponía mucho para tu carrera y a día de hoy Peret (aunque no esté entre nosotros) es el indiscutible rey de la rumba catalana (con permiso del Pescailla) además de que su carrera musical no se ciñó a una única canción.

 

Lo más español de este tango (argentino que no flamenco) son las castañuelas. “Él” fue el tema con el que Lucía acudió en 1982 con una peculiar y sencilla puesta en escena pero cuyo mejor encanto no fue la actuación del festival sino el videoclip rodado para la canción: Sevilla, Jerez, Caballo, Manzanilla, Catavinos, Camisas con volantes… Topicazos kistch para todos en un vídeo que resume en 150 segundos todo lo que los europeos esperan de nosotros cuando vienen a visitarnos. Eso sí, la canción está entre las favoritas de aquellos fans menos conservadores del festival.

 

Digan lo que quieran, pero esto es un TEMAZO. Remedios Amaya fue descalza, preguntó “Quien maneja mi barca” con poca gracia y una presencia escénica que se reducía a su traje de rayas. Fue en 1983, nos llevamos 0 puntos pero esta canción que recogía lo mejor del estilo gypsy-ochentero como el de Las Grecas o Los Chunguitos, es de lo mejor que hemos enviado al festival. Y no, no es coña. Tanto es así que el publico indie-alternativo (adicto también al festival) la reivindica, como es el caso del grupo Hidrogenesse que la ha versionado en clave pop.

 

De las más de 50 canciones que hemos enviado, tal vez sea “Bandido” de Azucar Moreno la que mejor ha envejecido. De hecho, podemos hablar de “clásico atemporal”. La canción no ha perdido ni su frescura ni su encanto, su ritmo pegadizo y su letra racial hacen que muchos lo den todo cuando la escuchan. Un ‘I will survive’ en español tan mítico que hasta en Benicassim habría modernos que se arrodillarían si a un DJ le da por pincharla. Aparte de la canción, los peinados, los oros y los vestidos de las hermanas Salazar están de máxima actualidad… a pesar de los 20 años que nos separan de este video. ¿O no es así blogueras de moda?

 

La triunfita Anabel Dueñas se presentó en su edición como “coplera hiphopera” diciendo que ella mezclaba ambas cosas. Esa mezcla que tanto le gusta a las chonis y a las hippyes hoy día, la de “fusionar” copla o flamenco con hip-hop, lo hizo de una manera muy elegante y muy bien llevada Eva Santamaría en 1993. “Hombres” es una canción que en las estrofas era rap y en los estribillos la cantante gaditana sacaba afuera su voz de coplera llevando a Eurovisión lo que es una coplera-hiphopera de verdad y no el intento mal planteado de hoy día. Esta canción por desgracia no es de las más recordadas. Su letra hoy día se ve muy atrevida para la época en que se creó y no se llevó una buena posición. Fue incluso la primera vez que el ‘sexo’ apareció en la letra de un tema. Dato de hemeroteca aparte, este cruce de Copla y Hip-Hop con pinceladas de la música más eurovisiva es muy recordado por los amantes más petardos del festival y es la favorita del que esto escribe por su toque canalla y desenfadado.