María Avila ha vuelto a ver como un traje suyo genera polémica en la Feria de Abril. La joven creadora sanluqueña no logrará ganar un concurso de nóveles, pero sus creaciones nunca dejan indiferente, tanto es así que en su instagram alguien la ha invitado a que se ponga un traje de flamenca y no esa mierda. La mierda en cuestión es esta:

María Ávila en la Feria de Sevilla 2016

María Ávila en la Feria de Sevilla 2016

Dicho esto y dado que en este blog vamos a seguir apostando porque la flamenca sea MODA adaptada a nuestro traje regional, os explicaremos en cinco sencillos pasos por qué esto SI es un traje de flamenca. Pero primero vamos a ver que dice la RAE si buscamos ‘moda’:

moda

Del fr. mode.

1. f. Uso, modo o costumbre que está en boga durante algún tiempo, o en determinado país.

2. f. Gusto colectivo y cambiante en lo relativo a prendas de vestir y complementos.

La primera acepción nos remite a esa tendencia neohippye o boho chic: ese aire mestizo con estilo casual que ha predominado en los últimos veranos y que María ha decidido llevar a flamenca. Respecto a la segunda creemos que deberían grabarsela en la frente aquellos que critican el exceso de creatividad en moda flamenca: estimados lectores, si el traje de flamenca no es moda, no habría motivos ni para hacer desfiles ni pasarelas ni para dar una estructura de temporada comercial. Si no hay moda, el sector del traje de flamenca muere. ¿Por qué? Porque sin moda en los volantes no habría motivos para ofertar una renovación anual del traje de flamenca para una feria o romería concreta.

Las modas hacen que el público consuma o quiera renovar vestuario y, como en todo, siempre debe haber unos primeros impulsores para determinadas tendencias antes de que llegue al público más masivo. Y ahora sí, vamos a dar los cinco motivos por los que ese traje que lleva María Ávila SI es de flamenca:

  1. Tiene volantes y juegan un papel fundamental en la composición. En blanco y azul, tanto en escote como en falda, el traje lleva sus pequeños volantes que dan su toque especial y flamenco al traje. Además están colocados de tal manera que pueden denotar el estilo mismo del traje.
  2. La falda está cortada a la cintura y además es CANASTERA. Exacto, no solo las firmas comerciales hacen canasteros en colores empolvados o pastel para conjuntar con mantoncillos, los jóvenes diseñadores usan mucho el corte canastero y aquí María lo lleva en una falda que además lleva el talle más clásico y genuino de la flamenca: el que nace en la cintura (buscad en google trajes de flamenca antiguos y veréis como eran los talles en los años 20 ó 30).
  3. Lleva enaguas con carrucha para dar volumen y enlazar o reforzar la propuesta flamenca. Y si alguien piensa que el bordado del cuerpo no pega en el Real, que mire primero los estampados de dudoso gusto que llevan los trajes de algunas firmas low-cost…
  4. El traje, en conjunto, no desafina en la Feria: por colores, por hechura, por patronaje… El traje encaja en una caseta sin mayores problemas. No tiene un patrón extraño ni juega demasiado con las formas. Dejando la vistosidad de los colores a un lado, diríamos que es un traje que funciona bastante bien sobre el albero.
  5. María es diseñadora, debe defender su producto y hacer gala de él cuando la ocasión lo requiera. Lo mínimo que se espera en una Feria es que una diseñadora salga con uno de sus trajes, a ser posible con uno de los menos discretos y sea ella la principal impulsora de su idea. María, como cualquiera de sus compañeras, debe vender su moda y una forma de hacerlo es llevándola ella misma. Además, de una persona que se dedica a esto lo menos que se espera es que se arriesgue en lugares como la Feria de Abril.

Uniendo esos cinco factores nos sale que el traje guarda líneas flamencas con una inspiración estética ajena a nuestro folclore. Pero lo que más debe tenerse en cuenta es que en ningún momento desaparece la esencia misma de la flamenca: con sus más y con sus menos, el traje es de flamenca. Pensad que esa misma hechura en una tela roja y de lunares blanco sería de lo más flamenco.

Dicho esto, sigamos celebrando que haya moda, sigamos celebrando que la gente se arriesgue, que haya jóvenes diseñadores que aporten nuevas ideas y que haya flamencas que quieran llevarlo. Celebremos también que tenemos un traje que podemos renovar todos los años, que hay gustos y diseñadores para todos los estilos y, sobre todo, que la Feria sea el lugar donde se encuentran todas y cada una de las flamencas que hace dos meses vimos en pasarela.

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María a este paso vas a ser la Cristina Pedroche de la moda flamenca…