cartel-simof-2017Con un comunicado y con una rápida difusión a través de redes sociales: así es como han presentado Fibes y Doble R la imagen de SIMOF 2017. Un cartel que es el primero elegido por un jurado/tribunal tras un concurso público: el I Certamen de Arte SIMOF, organizado por S.A.C.O, Feria Internacional de Arte Contemporáneo de Sevilla. La obra ganadora, realizada por la joven artista Marta Valdivieso, no ha tardado en viralizarse y generar toda clase de comentarios por redes sociales en ambos sentidos. Ayer lunes podríamos haber hecho una lectura rápida del mismo a partir de la impresión que nos generaba, sin embargo hemos preferido dejar pasar 24 horas para hablar de un cartel que, desde luego, no ha dejado indiferente:

Sí.

Rompe con la estética de los carteles de la pasarela. Se prescinde de modelos, de fotos de años anteriores e incluso del eterno recurso del blanco y negro. Imagen renovada para una edición rupturista: recordemos que se cambian los pabellones de Fibes por el nuevo auditorio del mismo Palacio de Congresos.

Sencillez y rotundidad adaptada no solo a la publicidad exterior más tradicional, también se presta a su uso en avatares y perfiles de redes sociales. Además, esos labios con lunares funcionan como sello inequívoco de la edición 2017.

Mensaje claro: hay hambre y gula de volantes. Y eso lo sabemos perfectamente aquí: las amantes de la moda flamenca siempre quieren más y más y más. Un apetito insaciable por los trajes de flamenca que se simboliza a la perfección en esa hambrienta boca.

Ha sido elegido por concurso público resultando una ganadora de apenas 23 años: las últimas ediciones de SIMOF han resistido el desgaste a base de nuevos nombres y de jóvenes diseñadores que no solo han renovado la imagen de la pasarela de Fibes, también han sido los encargados de cambiar el estilo predominante en moda flamenca. Ese mensaje de renovación se muestra sólido y contundente apostando por un cartel anunciador obra de una joven artista que tiene toda una carrera por delante.

En pocas palabras: sencillo, fresco, juvenil. Es el grito en la pared que, se supone, debe ser un buen cartel.

No.

La idea no es nueva: la estética ochentera, la reminiscencia pop art y el hecho de que los labios rojos hayan sido usado mil veces en publicidad podría, por un lado, hacer que el cartel se haya basado en un lugar común pero, por otro, nos hace ver que hay cierta falta de originalidad. Casi todo hemos pensado eso de “esto lo he visto antes” al verlo.

Hay una camiseta con el mismo dibujo que este mismo verano ha estado en todas las tiendas de ropa procedente de China, ha formado parte de muchos looks de egobloggers de Primark, ha inundado varias playas y ahora te la puedes comprar el AliExpress por menos de 5 euros. Sí, el dibujo nos sonaba porque lo acabamos de ver.

Hay diseñadores que han echado en falta que se les haya consultado o preguntado sobre la elección. Y tienen razón: el criterio del tribunal es completamente lícito en el momento que está compuesto por expertos en arte. Pero: ¿Qué opinan quienes pagan por desfilar en la pasarela?, ¿No tienen derecho a voz y voto en la imagen que los va a representar?

El camino que SIMOF ha emprendido necesita de (mucho) tiempo. El objetivo que se ha marcado Doble R (hacer de SIMOF una pasarela vanguardista) choca en cierta manera con su público. Mientras una minoría que engloba a prensa, blogueros y un público juvenil poco flamenco pero interesado en los volantes, el grueso de los visitantes de SIMOF siguen siendo esos autobuses procedentes de pueblos y esas flamencas que, si, se enamoran de los volantes más innovadores, pero a la hora de la verdad (de comprar) son más conservadoras de lo que aparentan. Y a ese público tradicional le choca este cartel.

Resta autoridad al discurso de los diseñadores. No se puede reclamar exclusividad, diseño, originalidad, tendencia o novedad con una idea que no es nueva. Y esto es lo más peligroso que hay en el cartel: si el gran grueso de los diseñadores de SIMOF se quejan de las copias o de que ellos mismos sirven de catálogos a modistas o costureras, ¿Como van a reclamar nada si el cartel de su propia pasarela no es una idea nueva e incluso se parece demasiado a otras cosas vistas recientemente? Una pasarela como SIMOF no se puede permitir una cuestión como esta: SIMOF es la principal pasarela de moda flamenca y además es donde más se arriesgan los diseñadores. Aquí hemos visto como algunos nombres han revolucionado los volantes y se han atrevido a llegar donde nadie había llegado. Y el cartel de SIMOF debe representar esa novedad, esa frescura y esas ganas de arriesgar. Ojo, las ha habido, eso es evidente, pero al mismo tiempo representar las ganas de arriesgar con una idea así no parece el discurso más coherente.

 

Te guste o no el cartel, lo cierto es que tenemos cartel de SIMOF 2017, es diferente y si en algo acierta (y mucho) Marta Valdivieso es en que hay hambre de volantes. Tanta hambre que lo mismo la próxima temporada rozaremos el empacho…