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Sin dobles sentidos ni ironías: nos ha encantado. Nuria Barrera ha acertado de pleno con el cartel de las Fiestas de Primavera y entrega a Sevilla una obra llena de simbolismo. Un cartel que anuncia un tiempo nuevo a través de la apertura de puertas de un armario. Sevilla recibe la primavera y se airea y acicala para disfrutar de sus dos fiestas grandes (hay quien habla de una salida del armario que la ciudad hace para reivindicarse a sí misma). Lleno de pequeños detalles que hacen referencia a estos meses donde la sevillanía se viste de gala, el cartel cumple su objetivo y mejora las ideas de años anteriores sabiendo aunar costumbrismo, personalidad propia y el saber adaptarse a su tiempo. Dicho de otra manera: sabe dirigirse a su público sin caer en excesivamente en tópicos e invita a mirarlo una y otra vez.

Pero, casualidades de la vida, estamos en 2017 y no hay imagen viral (un cartel lo es) que se libre de los comentarios en redes sociales. Y haciendo honor a la guasa sevillana, ya hay quien echa en falta cosas en el cartel. Porque, habiendo tanto en tan poco espacio, ¿Por qué no meter algo más?,¿Por qué no hacer un Sargent Pepper hispalense?

Barrera ha retratado la Sevilla clásica que se gusta y se identifica en su obra, pero hay algunos detalles que podrían haberse incluido en el mismo para terminar de acentuar o incluso modernizar el cartel. Aquí tenemos 10 de ellas, aunque en las redes sociales ya se comentan muchas más:

1. Un ejemplar de El Llamador. IM-PRES-CIN-DI-BLE. Es la Coca Cola de los programas de mano. El McDonalds los horarios. El objeto en papel más codiciado en la era del GPS. Y lo seguirá siendo.

2. Botellines de Cruzcampo. Estamos en Sevilla. Nada más que añadir señoría.

3. Su buen plato de torrijas. Clásicas y de toda la vida. Los experimentos no tienen cabida en esta visión romántica de Barrera.

4. Un iphone. Para hacer muchas fotos y fardar en las aplicaciones. Facebook para el postureo. Instagram para jugar a ser el fotógrafo-artista-poeta o para una sesión doble de postureo. Twitter para decir que vaya puta mierda qué exorno más inapropiado lleva ese paso de palio. Y el Wapo ya sabéis para qué y ahora no miréis para otro lado.

5. Una cámara reflex. Evolución del anterior. Y con todo los avíos: pie de cámara, silla plegable, chaleco, baterías extra, flash, reflector… Kit completo.

6. La cartera preparada para sobrevivir a las fiestas. Empecemos por el navajazo importe del aparcamiento por dejar el coche en un parking ya sea en Semana Santa o Feria. Tampoco olvidemos las clavadas cuentas de los bares o casetas en estas fechas tan entrañables.

7. Los calentitos y el chocolate para la Madrugá o para cuando te han echado de la caseta.

8. Los memes con los que tu cuñao reinventa vía whatsapp la guasa sevillana cada primavera.

9. Bote de laca. Ahora que la gomina está demodé y que la barba o peinados tupidos son la tendencia, nada mejor que un bote de laca Nelly para que ellos y ellas vayan bien acicalados a ver pasos o al Real. Añadamos también el Spray autobronceador, el mejor peor enemigo de las flamencas que intentan a la desesperada lucir moreno feriante.

10. Una botella de Puerto de Indias y otra de La Guita. Y tónica. Y copas de balón. Y catavinos. Y cardamomo. Y enebro. Y el cordel de la Guita colocado cual alianza con la Feria.

10+1. El traje de chaqueta para ellos. Apreciación completamente personal: está claro que Nuria Barrera ha simplificado el vestuario festivo a sus máximos exponentes, pero el número de trajes de chaqueta y de corbatas por metro cuadrado que vemos en Feria y Semana Santa supera a los trajes de flamenca y a las túnicas de nazareno… ¡Ninguna Fiesta de Primavera sin su traje de chaqueta de Álvaro Moreno, Silbon, Scalpers, Vertize, Zara!

 

¿Falta algo más en el cartel?, ¿Que le pondrías tú?