Un verano entero para pensar en tu traje, una temporada que para entonces ya nos ha mostrado los diseños en pasarela o sobre el albero y una Feria donde el porcentaje de mujeres que se visten de flamenca es bastante alto con respecto a otras localidades o pueblos de población similar. Así podríamos resumir la llegada de la Feria a Lebrija. Eso en datos objetivos, los que explican tal vez esa querencia por llevar el traje regional en nuestras fiestas mayores.

En lo subjetivo, podríamos hablar de una Feria donde se renuevan los trajes y donde está claro que las lebrijanas hacen los deberes y se repasan todo internet para ver cuales son las tendencias de la temporada y llevarlas a su estreno. Ya sea de diseñador, de firma o de modista, la flamenca de Lebrija siempre se renueva. Con mayor o menor acierto, pero se renueva. Ello hace que ninguna feria sea igual que la anterior y que los volantes tengan siempre ese aire fresco o novedoso para un mercado, el del traje de flamenca, destinado a generar demanda y clientas año tras año.

Este 2017 nos deja varios apuntes y algo más de 250 trajes estrenados en el Real. Se podría decir que en todos ellos ha habido algunas notas predominantes (que repasamos más abajo), ciertos patrones que se han repetido con frecuencia (el talle a la cintura) y una sombra, la de Ernesto Sillero, que planea en muchos de los modelos que nos hemos encontrado entre caseta y caseta. Copias literales o ideas aisladas a las que se les ha dado una vuelta, pero ahí estaban confirmando que los trajes del lebrijano son imprescindibles para entender la flamenca actual.

Hecho este repaso genérico y sin imágenes, vamos a empezar a desgranar lo que vimos en el Real viendo como le ha ido a las firmas locales en su propia Feria:

Ernesto Sillero, tras una temporada donde hemos visto sus flamencas en muchísimas Ferias y Romerías, llegó a su Feria con algunas flamencas procedentes de la colección ‘South‘. O lo que es lo mismo: mucho blanco y negro para unas flamencas que marcaron la diferencia y representaron a nivel local a una de las agujas más cotizadas del mercado flamenco.

La firma local La Giraldilla ha estado atenta a las tendencias de la temporada y ha apostado por volantes con más capa y por trajes menos clásicos donde apenas se ven mantoncillos. Los lunares, eso sí, se mantienen como lo más demandado entre sus clientas.

Para ver algo nuevo de Carmen Jarén, hay que venir a Lebrija. La diseñadora lebrijanas sigue en activo y, como ella misma me dijo, limitó su trabajo para Feria a diez trajes en los que vimos menos volumen pero siempre acompañados de los plisados en volantes que casi siempre acompañaba a sus flamencas.

Marta y María, o Twins in Fashion, volvieron a contar con clientas y con familiares para que sus volantes se dejasen ver por Lebrija. Las dos hermanas empiezan ya a tener un estilo más marcado en flamenca. Tal vez por eso y por la sencillez y la elegancia bien llevada que hay en sus trajes, haya ganas ya de verlas en una pasarela.

Este año, al igual que el pasado, volví a encargarme de los estilismos para mi compañera Mari Ángeles López de Lebrija Televisión para el directo que la cadena hace desde la Feria. Además de las firmas lebrijanas, pudimos verla lucir los volantes o el estilo de Miriam Galvín (con complementos de Lamágora), Alejandro Santizo y María Ávila.

A la frase de “qué pena que no puedas vestirte de flamenca” yo respondería: “qué pena que algunas telas de flamencas no las pillen en Inditex para hacer americanas y pantalones“. Bromas aparte, la flamenca de mi casa es mi hermana María, que este año se decantó el total look rojo de Consolación Ayala con pendientes de Lamágora o por el estilo años 20 de Antonio Gutiérrez en el diseño que encabeza este post y en el de rayas con pendientes de Acanto Joyas que vemos sobre estas líneas.

Muchos trajes de niña o volantes infantiles, y todos ellos con un marcado aire clásico, lunares y pocos detalles que quizá deban explotar las flamencas de más edad. Entre ellos vimos uno con el sello único de Lina (izquierda), otro de Twins in fashion (centro-izquierda) y uno de Pedro Bejar donde no faltó el volante que tanto gusta en el diseñador de Hinojos.

Y si ha habido un color protagonista en la Feria, quizá haya sido el rosa: sea en la tonalidad que sea (fucsia, chicle, pastel, nude) la flamenca de Lebrija en este 2017 parece decantarse por el rosa para sus volantes o su traje de flamenca. Es obvio que el blanco y el negro le siguen de cerca: ya sea para combinar con otros colores, en lunares o en enaguas, siempre los veremos y siempre los hemos visto en flamenca. Y esta feria no ha sido una excepción.

Además de este repaso general, también se han dejado ver por la Feria algunos estilismos que destacaron por sí solos y que repasamos a continuación:

Una de las más gratas sorpresas de la Feria. Por no decir la mejor: encontrarse un diseño de la última colección de Juan Boleco paseando por el Real. Una de las flamencas indudables de la temporada que, por suerte, no faltó a la cita lebrijana. 

Hasta cuatro diseños de Consolación Ayala vimos en la Feria. Todos ellos con el estilo clásico y los detalles de feminidad, especialmente en los escotes, que tanto gustan de la diseñadora utrerana. María optó por este traje en rojo y negro.

Soraya repitió (y acertó de pleno) por segundo año consecutivo con un diseño de Javier Jiménez. Procedente de la parte africana de la colección ‘Mundos‘ y con un patrón de volantes muy vistoso en el busto, este traje se distanciaba por color y por hechura de la nota predominante en la Feria. Y muchas flamencas quieren ir diferentes, ¿No?

De negro debutó Alejandro Santizo en Lebrija. Y con Lola repetimos algo que decimos siempre: quienes tengan su Feria en agosto o septiembre tienen la oportunidad de encontrar trajes de pasarela con alguna (e interesante) rebaja. Así hizo Lola con este traje de la colección ‘Pensamientos míos‘ y así la vimos por el Real.

No es de su colección pero si es muy de su estilo: Ernesto Sillero optó por el rojo cardenal para este diseño de volantes canasteros y los detalles típicos que el lebrijano lleva a su flamenca. Puede que, de todas sus flamencas en el Real, esta sea la que más haya sorprendido.

De los muchos blancos con lunar negro que hemos visto nos quedamos con este traje de María del Mar Curqueja que, por cierto, lleva su hija. Volante recogido con volumen, volantes sueltos al hombro y tul negro en las mangas. De esos trajes que, teniendo poco, hace mucho.

Flamenca de postal genuina. Y con valor: hay que saber atreverse para ir con dos volantes de capa con vuelo y que vayan desde debajo de la cadera y por encima del tobillo. Más aún si no mides 1,80 de alto. Y esta flamenca de hechuras típicas de tablao lo hace y acierta con ese aire retro.

Puede que el recurso de blanco con lunares negro y flores ya esté algo explotado, pero este escote barco con pico y el tul color nude es interesante vuelta de tuerca a una de las hechuras más vistas en los últimos años.

Mucho escote en V muy marcado, algunas incluso con tul para no retar a la gravedad (como vemos aquí). Además de eso, de este traje me quedo con dos cosas: lunares más grandes (tienen que volver) y la combinación de blanco con morado o buganvilla que también es otra idea a apuntar.

Lunares negros, transparencias para buscar el detalle propio del traje y madroños. Aires taurinos para un traje que se vale del tono de lila y de la mitad superior para dar el toque diferente.

El total look negro combinado con pequeñas pinceladas de tonos pastel o maquillaje se ha visto y mucho. Y como me decía una flamenca: con un traje negro y los volantes bien colocados, una flamenca tiene traje para largo.

El gris, al igual que el naranja, es uno de los colores más complicados de vender en flamenca. Tal vez por eso destaque más como tono secundario o complementando al blanco como vemos en este traje que, os puedo garantizar, llamó bastante la atención.

Que las ideas que predominan en moda de fiesta llegan a flamenca no es nada nuevo, y a eso hay que añadirle la tendencia por el volante en los diseños para BBC’s. Y como muestra, este traje celeste que, de rodilla para arriba, bien podría ser el look propio de invitada perfecta.

En medio de tanta saturación y de colores que tienden a combinar con negros, viene bien a veces encontrarse con beige o tonos tierra, como este traje de niña de estilo muy retro realizado por La Giraldilla y que… ojo a esos volantes al hombro. Cuando queramos darnos cuenta nos los encontraremos en no pocas pasarelas.

A pesar de los muchos flecos que han inundado las colecciones, parece que no ha sido la aplicación favorita de las lebrijanas. María acertó llevándolo a mangas y cintura con una buena combinación de negro, lunares y aguamarina.

Con Carmen, una de nuestras flamencas lebrijanas más veteranas, cerramos el repaso con dos colores, el burdeos y el azul real, que congenian muy bien y se saben conjuntar con el amarillo albero o el dorado de los complementos.

Además de estas flamencas cuyos trajes traían consigo una idea, una hechura o algún detalle a destacar, os dejamos también con la galería completa con las algo más de 100 flamencas que retraté este año en la Feria de Lebrija. ¡Gracias a todas un año más!